Mentirosos. Esa es la palabra que define al actual gobierno de la Nación, del
PP, que se presentó a unas elecciones generales prometiendo el resurgimiento
del país, más empleo, crecimiento económico, y negando, por activa y por pasiva
la subida de impuestos o la imposición del copago a los españoles. Se han
aprovechado de la desesperanza de los ciudadanos y han manipulado los
sentimientos para conseguir una victoria electoral que, como se está demostrando,
solo está beneficiando a los que están en el poder, en cualquiera de las
administraciones.
Se envalentona el gobierno español para defender a una petrolera privada que ni
nos va ni nos viene, y que también saquea al pueblo cobrando a 1,50 euros el
litro de gasolina. En cambio, ese mismo gobierno, esos hombres sin piedad, no
ponen el mismo empeño en defender a familias indefensas ante el acoso de la
banca que desahucia aprovechándose del paro que consume a nuestra sociedad.
Usted, querido lector, que ha votado al PP, está sin trabajo. Votó porque le
prometieron una España próspera. Y se va a quedar hasta sin calzoncillos.
Mientras, Rajoy, sus ministros, los presidentes autonómicos, los diputados
regionales, cobran suculentos sueldos y mantienen lujosos planes de pensiones a
costa de un pueblo que muchos no entendemos como no está ya en las barricadas.
No hace falta ser economista para saber que ante tanto impuesto, tanto recorte,
tanto copago, tanto paro, es imposible que circule el dinero y la economía
siquiera flote.
Es este un gobierno de charlatanes. Llegaron al poder sin un plan, sin tener la
más puñetera idea de qué iban a hacer. Improvisan de un día para otro. Han
incumplido su palabra y han estafado a los votantes. A los que les votaron y a
los que no. ¿De verdad hacen falta unas elecciones para esto?.
Así, ya Esperanza Aguirre se mostró en contra del copago en febrero de 2011. Lo ratificó Esteban González Pons: “El PP no es partidario del copago en
Sanidad y Educación”.
El mismo presidente lo reafirmó en una entrevista a la cadena Ser, porque “no
está ni en nuestro ideario ni en nuestro programa electoral”. Como Cospedal: “Ni
lo vamos a incluir ni lo vamos a hacer”.
La lista sería interminable, como recuerda la cadena SER. Alberto Gallardón: “No
al copago en sanidad. Es un logro histórico que no debemos perder”.
Como se ve, estos señores son un grupo de mentirosos sin escrúpulos que nos
toman por el pito del sereno.
Incluso la prensa económica extranjera reconoce que este no es el camino. Aquí
se vende un futuro cuando desde fuera ven no una recesión sino una depresión,
como dijo el premio Nobel Paul Krugman.
Cuando los políticos llegan a unas elecciones con una artillería cargada de
palabrería vacía, al final se descubre el timo de la estampita. España va
abocada al desastre. Y no podrá ser rescatada, como Grecia. La situación pone
los pelos de punta.
Cambiaremos los ordenadores por libretas de papel. Los coches por las
bicicletas. Nos moriremos de hambre pero podremos ver la 7RM. Total, por
cincuenta millones de euros al año… Buscaremos en los cubos de basura con la
esperanza de que nos den un puesto de trabajo en la Paramount. Y pediremos en
las cuatro esquinas, pero ilusionados, porque nuestro presidente Valcárcel nos
ha dicho que esto es solo un mal sueño, y que Rajoy nos pagará la deuda
histórica, y volverán las banderas victoriosas.
Y dejaremos los baños en la playa por baños en el río. Solo falta que la Seat
vuelva a fabricar los 600. Al final será verdad eso de que “con Franco se vivía
mejor”.