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Fuente: lacronicadelpajarito.es
Martes, 29 de noviembre de 2016
destrucción del medio ambiente

En dos años la contaminación ha destruido el 85% de la pradera marina del Mar Menor

[Img #13864]El 85 por ciento de las praderas marinas del Mar Menor ha desaparecido entre 2014 y 2016 por el cambio "drástico" en la calidad de las aguas por la contaminación y experimentado en la segunda mitad del 2015 debido a una proliferación masiva de fitoplancton, que ha hecho que la laguna se torne verde y extremadamente turbia impidiendo la fotosíntesis a una profundidad superior a los tres o cuatro metros.

 

Así se desprende de un estudio científico realizado conjuntamente por el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Asociación Naturalistas del Sureste (ANSE), presentado ayer lunes, en el que se han comparado datos de los dos últimos años sobre la evolución de estas especies vegetales en los fondos de la laguna.

 

Los trabajos desarrollados durante 2016, comparados con la cartografía de 2014, permiten cuantificar la pérdida de las praderas marinas del Mar Menor en un 85%.

 

Desde 2013, el Instituto Español de Oceanografía y ANSE trabajan conjuntamente en un proyecto científico, cofinanciado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, para determinar la cartografía, estado de salud y evolución de las praderas marinas de la laguna costera del  Mar Menor, en particular de las praderas sumergidas de la angiosperma marina ‘Cymodocea nodosa’, uno de los hábitats más representativos y de mayor importancia ecológica de este singular ecosistema marino costero.

 

En una primera etapa del proyecto, realizada a lo largo de 2014, se realizó una cartografía altamente detallada y precisa de la distribución de las diferentes comunidades de macrófitos bentónicos presentes en la laguna, a partir de la cual se determinó que en el Mar Menor existían un total de 13.780 hectáreas de praderas marinas de ‘Cymodocea nodosa’, ‘Ruppia cirrhosa’ y ‘Caulerpa prolifera’.

 

De esta superficie, aproximadamente el 60% correspondía a praderas de la angiosperma marina ‘Cymodocea nodosa’ con desarrollos muy elevados, tanto en las zonas someras como en las zonas más profundas de la laguna. Este resultado contrastaba con resultados de estudios anteriores que consideraban que la superficie de estas praderas se había reducido a niveles muy bajos, casi despreciables. Se confirmaba, por tanto, que la extensión de este importante hábitat era mayor de la que se pensaba y que su papel en el funcionamiento del ecosistema lagunar es muy importante.

 

Contenido de metales pesados

En una fase posterior del proyecto, se analizaron aspectos más específicos de las praderas de ‘Cymodocea nodosa’ para determinar su estado de salud y la relación del mismo con las numerosas e intensas presiones de la actividad humana que actúan a lo largo de la rivera lagunar. Así pues, se han analizado el contenido en metales pesados, relacionado con el impacto histórico que la actividad minera ha tenido sobre la laguna o con la actividad portuaria y náutica.

 

También se han analizado el contenido en nitrógeno y fósforo de los tejidos de la vegetación submarina, relacionados con los vertidos de la agricultura y de las aguas residuales urbanas que drenan hacia el Mar Menor a través de ramblas y núcleos urbanos. Análisis realizados con isótopos estables del nitrógeno ponen en evidencia claramente la influencia de estos vertidos sobre las praderas marinas y, en consecuencia, que afectan negativamente al estado de conservación del hábitat marino. Para poder relacionar todos estos aspectos con la actividad humana se ha realizado una base de datos georreferenciada y exhaustiva de todas las presiones de la actividad humana presentes en el Mar Menor, tanto puntuales y locales (puertos, playas artificiales, etc.) como difusas (vertidos y aportes terrígenos en general).

 

Cambio drástico de las aguas a partir de la segunda mitad de 2015

Según el estudio, a partir de la segunda mitad de 2015, las aguas del Mar Menor experimentaron un drástico cambio en su calidad debido a una proliferación masiva de fitoplancton, que hizo que sus aguas se tornaran verdes y extremadamente turbias. Desde entonces esta situación se ha mantenido dando lugar a una considerable reducción de la luz en el fondo de la laguna, capaz de impedir la fotosíntesis de las praderas marinas, amenazando su supervivencia.

 

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1 Comentario
Fecha: Viernes, 2 de diciembre de 2016 a las 21:09
Anacleto
Cuando los intereses políticos, económicos y sociales se contraponen a la supervivencia de un entorno natural, malo para ese entorno.
Los intereses creados en torno a la laguna son los mismo que la asfixian y se pueden hacer cuantos estudios se deseen que no serán otra cosa que a modo de diagnósticos de un entorno moribundo y condenado.
La solución es ordenar, mandar y disponer, pero ello es imposible en un entorno político y social que se comporta como los actores en un teatro donde cada uno debe seguír el guión si quiere permanecer en la obra.
y eso es servilismo por interés. Lo de hoy en dia.

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