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Joaquín Sánchez.
Viernes, 20 de enero de 2017
la toga solidaria

Las meras capturas de pantalla de una conversación de WHATSAPP, NO son suficiente PRUEBA EN UN JUICIO

[Img #14112]Ya es una realidad incuestionable el uso generalizado del WhatsApp en las relaciones y comunicaciones humanas. Y obviamente, en el ámbito judicial cada vez es más frecuente que se resuelvan cuestiones que se hayan producido a través de este peculiar medio de comunicación. Creo que es más ameno explicarlo con un caso práctico y real, donde únicamente se modifican nombres y fechas. Veamos como un acusado del delito de quebrantamiento de condena, que tenía prohibido dirigirse por ningún medio a su ex novia como consecuencia de una sentencia en el ámbito de los Juzgados de Violencia de género, es inicialmente condenado por el Juzgado y posteriormente absuelto por la Audiencia Provincial de Murcia, al haberse presentado la prueba del WhatsApp con una simple captura de la pantalla. Veamos:

 

Miguel Ángel sin antecedentes penales fue ejecutoriamente condenado en sentencia firme dictada en juicio de faltas por un Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Murcia, como autor de una falta de injurias a las penas de 4 días de localización permanente y prohibición de aproximación a una distancia de 100 metros de Sonia , domicilio, lugar de trabajo o cualquier lugar en que se encuentre o de comunicación por cualquier medio o procedimiento con la misma durante un período de seis meses, que debía cumplir desde la fecha de la misma sentencia .

 

El acusado, con desprecio de la resolución (dice la sentencia que lo condenó) colgó en su cuenta de Twitter la expresión <<sigues siendo igual de puta>> y añadiendo <<@Sonia >>”, el cual llegó lógicamente hasta su exnovia quien interpuso denuncia. Posteriormente el acusado colgó de nuevo en su cuenta de Twitter la expresión << no pienses que es tan fácil poder acabar conmigo, tengo el alma invisible y un 38 escondido >>”, sin referencia en este caso a la dirección de correo de su exnovia, quien tuvo conocimiento de estas expresiones por terceras personas”. La sentencia le condenó: “al acusado como autor de un delito de quebrantamiento de condena y una falta de injurias, sin circunstancias, a la pena de ocho meses de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, por el delito, y ocho días de localización permanente y seis meses de prohibición de comunicación por cualquier medio o procedimiento o de aproximación a una distancia inferior a 200 metros de Sonia. “

 

¿Qué pasó para que la Audiencia Provincial de Murcia revocara la sentencia de Miguel Ángel? La Sala acoge una sentencia del Tribunal Supremo  que expresa idea básica: La prueba de una comunicación bidireccional mediante cualquiera de los múltiples sistemas de mensajería instantánea debe ser abordada con todas las cautelas. La posibilidad de una manipulación de los archivos digitales mediante los que se materializa ese intercambio de ideas, forma parte de la realidad de las cosas. El anonimato que autorizan tales sistemas y la libre creación de cuentas con una identidad fingida, hacen perfectamente posible aparentar una comunicación en la que un único usuario se relaciona consigo mismo. De ahí que la impugnación de la autenticidad de cualquiera de esas conversaciones, cuando son aportadas a la causa mediante archivos de impresión, desplaza la carga de la prueba hacia quien pretende aprovechar su idoneidad probatoria. Será indispensable en tal caso la práctica de una prueba pericial que identifique el verdadero origen de esa comunicación, la identidad de los interlocutores y, en fin, la integridad de su contenido.

 

En suma, hemos querido llamara la atención de que las simples capturas de pantalla son perfectamente impugnables y requieren de un plus probatorio, para evitar lo que le paso a Sonia, que permitió que finalmente Miguel Ángel se saliera con la suya, al no presentar la prueba debidamente.

 

En otro artículo abordaremos como asegurar la prueba y poderla llevar a Juicio con las garantías suficientes para su éxito, eso sí, si somos los perjudicados de los eventuales delitos realizados; si somos los autores, obviamente la respuesta sería diferente….

 

Joaquín Sánchez

Abogado.

Presidente de la AAM

Asociación Abogados de Murcia

@Abogadosdmurcia

www.abogadosdemurcia.org Sentencia del Tribunal Supremo (Sala 2ª) de 19 de mayo de 2015

 

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