El Gobierno no ve necesario que su
presidente comparezca en el Parlamento. Argumenta que ya contesta a las
preguntas de los diferentes grupos en las sesiones de control. Soraya
Sáenz de Santamaría, que es la vicepresidenta, procura arropar con
cuidado a Mariano Rajoy.No cabe duda de que la actitud de Sáenz de Santamaría es ejemplar,
maternal e incluso tierna. Conviene proteger al presidente de las
muchas trampas y el habitual juego sucio del malandrín Rubalcaba, el
del faisán. Con cinco minutos en las aludidas sesiones de control, va
que chuta la oposición. El PP logró una muy holgada mayoría absoluta en
las urnas y no tiene por qué desgastar ahora al líder de la derecha.
Ni Dios bendito va hacer caso a los socialistas
La verdad es que el Congreso de los Diputados no sirve para nada. O para
casi nada. Con mayoría absoluta, nunca debe temer el PP ni al acecho ni
a las presiones de los otros partidos. Ya pueden cantar misa los
socialistas que ni Dios bendito les va a hacer caso.
Decreto ley urgente
Ante una situación socioeconómica como la presente -que es tan
estremecedora- lo que sí tendría el Gobierno que hacer es tomar medidas
aún más drásticas. Mediante un decreto ley urgente, se podría privatizar
el Congreso de los Diputados y ponerlo en venta de inmediato y a un
precio razonable.
¡ Voten por teléfono!
El dinero obtenido de esta manera incrementaría, y mucho, el que
todavía queda en las arcas del Estado. La privatización del Congreso
facilitaría las nacionalizaciones de otras bankias financieras
que atraviesan momentos especialmente difíciles. La democracia no se
debilitaría en lo más mínimo. Cada diputado podría votar por teléfono,
sabiendo –como ocurre en la actualidad- que el PP ganaría gracias a su
legítima mayoría absoluta.
El héroe de los recortes
Rajoy pasaría a la historia, si privatizara el Congreso de los
Diputados. Rompería así un tabú que, en la práctica, únicamente
beneficia a los parlamentarios, y poquísimo a los ciudadanos. También
sería un monumental acierto privatizar el Senado y los parlamentos de
todas las autonomías. Si Rajoy tuviera dudas, Soraya se las disiparía.
Duerma tranquilo, don Mariano, la Moncloa no será privatizada mientras
usted continúe siendo presidente del Gobierno y, en paralelo, el héroe
de los recortes.
Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM