Si, aquellos tiempos que
llamamos o consideramos como tiempos atrasados, barbaros, plagadicos de
injusticias. Y muchas veces, en casi todos los casos y asuntos donde anide el
leuro y el clero, los adelantamos ahora en cinismo, injusticia y barbarismo.
Voy a hacer referencia,
en mucha parte en honor de nuestro Cano actual, J.J. Cano que, de seguro, de
haber vivido en tiempos de aquel otro Cano, el que iba articulado con El o Del
Cano, de seguro que hubiera amarinado aparejo, y vela al viento, cuadrante o
astrolabio en ristre, hubiese bojado proa delante de ese Bojador cerca y
distante que diría el poeta. Y ahora estaríamos leyéndolo en la crónica, con el
mismo entusiasmo como lo hacemos en lo que a él gusta llamar La Vegamedia.
Aquel Cano, el que
arribó circunnavegando el orbe terráqueo, superviviente con otros diecisiete
compañeros de haber mareado exactamente 14.460 leguas, partiendo corriendo los
veinte días de septiembre del año de 1.519, y recalando la singladura de
vuelta, también para septiembre, para su día ocho, pero ya del año de 1.522.
Creo que semejante
hazaña es mucho más valiosa para la humanidad que regentar la Cortijá durante
más años. Pero es curioso que, aquellas gentes que llamamos bárbaros y cafres,
como se corrieron voces de que en el periplo oceánico habían ocurrido avatares
varios, Elcano y un par de compañeros más, pese a su sublime hazaña, tuvieron
que someterse a trece preguntas que le formularon las justicias en la villa de
Valladolid, donde a la sazón estaba ubicada la Corte.
Aquellas gentes, en
contra de lo que se suele anotar, eran celosas de que todo quedara aclarado y
claro para su época y la posteridad. Una pregunta gilipolla ¿Quién pregunta
ahora y que cuentas rinden y a quién, el señorito y los mariachis de nuestra
cortijá?
La superviviente al
periplo marinero que nos permitió conocer con bastante precisión el valor de un
grado terrestre, la nave “Victoria” de 102 Tns. de porte, había embarcado para
el viaje, en arrobas, 41 de tocino añejo, 82 pipas de vino, 3 arrobas de
vizcocho, 40 arrobas de vinagre, 4 arrobas de pescado seco y 50 bastinas para
pescado seco, 10 ½ arrobas de miel, 19 de queso, 4 cajas de carne de membrillo,
19 ½ libras de azúcar, 4 quintales de higos, 30 libras de arroz, 3 jarras de
mostaza, 1 jarra de alcaparras, 1 vaca, 20 libras de ciruelas pasas, 15 arrobas
pasas del sol y legía, 2 hanegas de almendra con cáscara, 150 barriles de
anchoas, 1 jarra de sardina blanca para pesquería, 8 ½ hanegas de habas, 18
hanegas de garbanzos, 5 celemies de lentejas, 1 pipa de harina, 50 ristra de
ajos. Todo dentro del total de 8.751.125 maravedies que costó armar la escuadra
de Magallanes.
¿Cuánto nos han costado
a los curritos hasta el día de hoy el aeropuerto de Corvera, los caballitos de
Alhama (más fino; lo de la Paramount), los viajes “institucionales”, el
tranvía, Puerta Nueva, etc. etc.? No creo que ni los historiadores futuros
tengan cojones a sacarlo en claro.
Salud y Felicidad.