Decía la cantautora norteamericana Joan Báez que si no se lucha por acabar con
la corrupción se termina formando parte de ella. Los efectos de la corrupción en
la gestión pública los pagamos todos. Es inadmisible que evidentes
comportamientos corruptos sean observados por los ciudadanos, e incluso por
determinados responsables de medios de comunicación y por ciertos políticos como
simples errores; causa estupor ver que se aplauda a sospechosos y, al mismo
tiempo, se critique la acción de la Justicia; es inadmisible que se ‘pontifique’
a quienes están sometidos a investigación por parte de los jueces y de los
fiscales y que por el contrario se siembre la duda sistemática sobre éstos
últimos. Máxime cuando quienes son sospechosos están sometidos a procedimientos
judiciales con todas las garantías y los derechos reconocidos en la
Constitución.
La sociedad que no se implica radicalmente en luchar contra la corrupción
termina siendo una sociedad corrupta y decadente, sin fuerza moral.
Los
ciudadanos no podemos permitir que quienes se enriquecen u obtienen algún
beneficio de acciones corruptas sean, además, quienes desprecian que se informe
sobre lo que está ocurriendo.
Queremos reconocer a todos aquellos
colectivos ciudadanos, periodistas, jueces, fiscales, fuerzas de seguridad, que
pese a la falta de medios, a los obstáculos, a las informaciones negativas y las
críticas desvergonzadas han emprendido por fin una labor orientada a regenerar
la vida social, política y económica de esta Región.
Ni un sólo caso
puede quedar sin investigar, todos los que han despreciado el imperio de la Ley
y, unas veces de forma sutil, otras veces con descaro, han incurrido en
comportamientos como el tráfico de influencias, los tratos de favor, la
prevaricación, el enriquecimiento o lucro ilícito…todos aquellos que, en
definitiva, detrás de la apariencia falaz de determinados ámbitos de poder, han
envilecido hasta extremos insospechados esta sociedad, deben ser investigados y
expuestos a la luz.
Deben pagar por lo que han hecho con arreglo a las leyes y en
aplicación de una honesta justicia.
Queremos expresar nuestro más
profundo desprecio por aquellos que teniendo los medios adecuados y sabiendo lo
que se esconde tras las bambalinas de ciertos tratos, no lo denuncian e incluso
critican a quienes están por la labor de hacerlo. Llegará un día en que tendrán
que rendir cuentas también, porque antes o después, las actitudes cómplices con
los corruptos tendrán que ser puestas al descubierto.
La corrupción es
una lacra y si la sociedad se inmuniza y la permite, es más, si los ciudadanos,
frente a todo lo que se está conociendo, se limitan a responder ‘todos hacen lo
mismo’, nos encontramos con que, quienes desde ciertas alturas, manejan los
hilos de la indecencia, han triunfado.
La corrupción la pagamos todos y
no debemos permitir que las siguientes generaciones carguen con una hipoteca
como esa.
Nota: Deje su nombre en este post y apoye el
manifiesto. Pásalo. Gracias.
El equipo de VEGA MEDIA PRESS
Quizá siendo muy generoso podría creerme que los políticos
se meten en política para hacer un servicio a la ciudadanía, aunque si nos
centramos en su manera tan sui géneris de relacionarse con el pueblo,
tenemos más que visto que esa no fue la razón primordial para militar en un
partido.
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