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Martes, 14 de octubre de 2014
La sentencia judicial en su contra lo deja en la indigencia

Un padre divorciado quiere ingresar en prisión porque no tiene para vivir

[Img #9280]José Antonio Lorente Monteagudo es vecino del paraje conocido como Las Lumbreras, situado entre  Monteagudo y el Esparragal. No debe ser mala persona porque el vecindario no ha dudado en proporcionarle ropa, comida y ducha cuando no se la ha podido pagar. Cuando lo visitamos ayer, tenía la luz cortada. También ha pasado épocas sin agua por no poder pagar. Si bien es cierto que se trata de una de las muchas víctimas de la crisis económica que nos atenaza a todos, en su caso también concurre para su desgracia el ser padre y divorciado por el Juzgado de Familia de Murcia.

 

Aunque su divorcio se hizo mediante un común acuerdo firmado ante el inhabilitado juez Ferrín Calamita, la convivencia con la madre de sus dos hijos ha sido muy tormentosa. En los tiempos de la abundancia, partieron la casa en dos partes y él, además de pagar la pensión, abonaba también la hipoteca, el agua y la luz para todos. Pero hubo denuncias en Violencia Doméstica provocadas por la intromisión de la madre de ella, vecina del barrio. Se produjo “violencia verbal” de ambas partes que tuvo condena para él solo. Su hijo mayor, cobijado por la abuela de la disciplina paterna, no trabaja ni estudia y tiene problemas de comportamiento que, para colmo, los Servicios Sociales le reprenden a él, pues la madre se fue. Entre las muchas batallas legales resueltas con lo que él ve una injusticia y su falta de cultura y de influencias en los Juzgados, su confianza en la Justicia quedó totalmente quebrantada. Ha dejado de acudir a “abogados y a jueces” y le ha dado la espalda “al Sistema Legal”. Ha pasado momentos muy malos y casi pierde la vida y la mano. En sus últimas visitas en el Juzgado, José Antonio pedía “prisión” para él, porque allí le iban a dar de comer, el techo y la ropa. Pero no lo consiguió.

 

Llegada la crisis, los ingresos bajaron y dejó de poder abonar las pensiones. Ella tampoco iba sobrada, encontró trabajo en Francia y se fue con los hijos sin pedirle permiso, pero sin renunciar a cobrar la pensión. Ella le reclamó lo adeudado y le vino el embargo, primero del ERE, luego del paro, ya con Marcos de Alba como juez de Familia en su caso. Como la madre no podía dominar al mayor, cedió la custodia a la abuela, la que era vecina de José Antonio y le enfrentaba a su hijo. A pesar de que se había hecho todo sin pedir el reglamentario permiso, a toro pasado el juez lo bendijo y, desafiando lo que un día ponía por sagrado el cuarto Mandamiento, Marcos acepta al adolescente a declarar contra su padre y justifica con su testimonio la decisión de embargarle el 100 % del subsidio de paro, para pagar pensiones y atrasos.

 

A todo el mundo sorprende que un juez pueda embargárselo todo a una parte y no dejarle ni para comer, pero eso es legal en “Familia” aunque no parezca ser razonable. En estas secciones, los jueces tienen la prerrogativa de suponerle ingresos en negro a los padres sin tener que demostrar su cuantía. De esa manera pueden poner la pensión de alimentos que deseen, guardando las apariencias y sin que parezca que sobrepasan las tablas orientativas que se usan en los Juzgados de esa materia. En realidad, legalmente podrían poner la pensión que quisieran, pero suelen guardar apariencias. Si no es suficiente para arruinar a quien quieran, aún podrán añadirles que pongan ayuda a las cargas familiares del otro cónyuge sin límite alguno o atribuirles a ellos todos los gastos extraordinarios y autorizarlos por grandes que sean. Con este juez en concreto, el volcar la balanza siempre en contra del padre no parece ser una norma o criterio. Recientemente publicábamos el caso de una madre que prefería no dar su nombre por miedo al Poder Judicial. Tiene dos hijos y uno está enfermo de nacimiento y su caso lo lleva este juez, pero le ha tocado ser ella la que se quede insolvente tras las sentencias. En el caso de ella, Marcos se apiada del padre, le reclama la deuda en cómodos plazos y nunca encuentra de donde embargarle, quizás por algún error informático. Sin embargo ya conocíamos un caso igual al de José Antonio en este juez de Familia, el de Juan Mariano Pérez Abad, que ahora le ha presentado una querella por prevaricación. Ya hemos reflejado en este Diario nuestra extrañeza por los argumentos tan inusuales que ha esgrimido el TSJ de Murcia para su inadmisión y posterior desestimación.

 

Juan Mariano y la madre afectada señalaban la relación personal de este juez con sus contrarios como causa posible de sus sentencias tan desfavorables. En su caso, José Antonio tan sólo acierta a pensar que, cuando no supo ni quiso evitar el mostrar su desprecio hacia la honorabilidad de la justicia que recibía, recibió también la represalia del juez. Las consecuencias quieren darle al final la razón en no confiar en quien le juzgaba, pues en vez de sentencia aparenta haberle puesto un castigo. Durante un año que ha estado sin cobrar ni un solo Euro del paro, le cortaron el agua y la luz, comía de los vecinos y después con la ayuda de Caritas. Ya ha conseguido volver a conectarse del agua, pero no de la luz. La hipoteca la paga la ex desde Francia porque no quiere perder su parte de patrimonio con un desahucio, así que aún le queda cobijo.

 

Para cuando sus hijos pierdan derecho a pensión, la deuda que habrá acumulado será tan cuantiosa que va a serle imposible pagarla por muchas re-encarnaciones que pudiera volver a vivir. José Antonio y  Juan Mariano no creen que tengan más que perder y  ya suman dos que no temen decir públicamente que son excluidos sociales con prole alienada por orden de Marcos de Alba. 

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5 Comentarios
Fecha: Jueves, 15 de octubre de 2015 a las 09:57
Francisco Antonio Cerón García
La toma del poder por el feminismo: ¡Un millón de huérfanos por la igualdad del género!
**** : **** issuu.com/franciscoantoniocerongarcia/docs/la_promesa_iv.docx/1
Fecha: Miércoles, 29 de octubre de 2014 a las 14:42
victor
conozco personalmente este caso y opino que an echo una injusticia puesto que la mala persona es ella y aparte de llevarse los hijos sin ninguna autorizacion ahora se a quitado al mayor de encima embiandolo con la abuela que vive junto al padre y no lo dejan vivir esta señora no merece manutenzion alguna ya que lo abandono todo para irse a vivir la vida estaba con una buena persona y se a ido con un cualquira.
Fecha: Miércoles, 15 de octubre de 2014 a las 20:26
Marcial
Ese juez es una joya. Yo pensaba que en Familia ponían a los jueces mejores, porque no tienen que juzgar delincuentes, sino algo tan delicado como familias rotas. Es evidente que la corrupción de las Instituciones no respeta ni lo mas sagrado
Fecha: Martes, 14 de octubre de 2014 a las 21:10
Juan José
Es terrible lo que esta pasando y no se debe de permitir este abuso por parte de la Justicia. Esto no es manera de impartir Justicia, si no de injusticia, desigualdad y discriminación. Hay que como padres ser responsables con nuestros hijos, pero cuando se llega a este limite, es por que no hay más y la Justicia, y ello, la CE, deberían de ayudar a quién andamos más necesitados, pues me cuento entre ellos.
Fecha: Martes, 14 de octubre de 2014 a las 20:13
Miguel
Esto es lo que le pasa, sin llegar a este extremo, a la mayoría de los hombre divorciados. Le dan la custodia a la madre, al padre le imponen una pension, le echan de casa (ya que la madre tiene la custodia), y le toca pagar la hipoteca a medias. Si después al padre no le queda nada para vivir dignamente aqui no pasa nada ni nadie dice nada (bueno si, los de la Custodia Compartida que son "apaleados" cada vez que osan pedir igualdad y justicia). El asunto se pone aún más sangrante cuando la madre rehace su vida, su nueva pareja se mete en la casa, tienen hijos y el padre sigue pagando...

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