Jonathan Dubasin se entrena cada día con normalidad en Mareo, junto al resto de sus compañeros, como si el verano fuera un verano cualquiera. Pero a cientos de kilómetros, en Navarra, Osasuna no ha dicho su última palabra.
El Sporting declaró intransferible al delantero antes de que comenzara el mercado. Rechazó la oferta formal del club navarro —cerca de tres millones de euros— y remitió a los interesados a su cláusula de rescisión. Esa respuesta, sin embargo, no ha cerrado la negociación.
Un jugador declarado intransferible… y una oferta que lo complica todo
Al inicio del mercado de verano, el Sporting trazó una línea clara: Dubasin no estaba disponible. Lo situó en el mismo grupo que César Gelabert y Juan Otero, futbolistas señalados como intocables dentro de la planificación deportiva para la nueva temporada. El mensaje no dejaba margen a la interpretación.
Osasuna, aun así, decidió no dar un paso atrás. El club navarro trasladó formalmente a Mareo una propuesta cercana a los tres millones de euros: aproximadamente 2,6 millones fijos y otros 400.000 en variables. El Sporting la rechazó y remitió a los interesados a la cláusula de rescisión del jugador.
Lo relevante es lo que vino después. Esa firmeza inicial no ha disuadido a Osasuna, que mantiene vivo su interés y estudia si puede acercarse a las exigencias del Sporting con una nueva propuesta. La negociación, oficialmente rechazada, sigue en marcha.
Por qué Dubasin es tan valioso para el Sporting
Los números explican buena parte de la postura rojiblanca. Dubasin fue el máximo goleador del equipo la pasada temporada, con 16 goles. Perder a ese futbolista en plena pretemporada no es solo un contratiempo deportivo: es un riesgo estructural para el proyecto.
A eso se añade la dimensión económica. El Sporting pagó alrededor de 1,6 millones de euros al Basilea hace aproximadamente un año para incorporarle, y todavía resta por abonar cerca de medio millón. Una venta por encima de los tres millones generaría una plusvalía notable, algo que el club no puede ignorar aunque no lo haya buscado.
Su perfil ya había despertado atención con anterioridad. Espanyol y Alavés siguieron su situación en mercados anteriores, aunque ninguno llegó a presentar una oferta de la magnitud de la que ahora plantea Osasuna. Eso da una medida bastante precisa del nivel al que se ha situado el delantero.
Osasuna no se rinde: Luis Ramis lo quiere y Navarra estudia una nueva oferta
Detrás del interés de Osasuna hay una voluntad clara del cuerpo técnico. Luis Ramis considera a Dubasin una prioridad para reforzar el ataque navarro, y cuando un entrenador identifica un objetivo en esos términos, los clubes suelen insistir. Osasuna está insistiendo.
Desde Navarra no se descarta presentar una propuesta mejorada que se aproxime a las exigencias del Sporting. La operación sigue abierta pese al rechazo inicial, lo que mantiene la incertidumbre en Gijón semana tras semana. Cada jornada sin resolución es un día más de tensión en la planificación rojiblanca.
Lo que resulta significativo es la actitud del propio jugador. Dubasin no ha realizado ningún movimiento para forzar su salida: se entrena con normalidad en Mareo y mantiene su compromiso con el proyecto. Eso, de momento, da margen al Sporting para sostener su postura.
Qué implicaría su salida para la planificación del Sporting
Una venta de Dubasin no sería una operación menor. Obligaría al club a replantear por completo su estrategia de mercado y a encontrar un sustituto de garantías para el puesto de máximo referente ofensivo. No es tarea sencilla en pleno verano, con el mercado ya en marcha y los precios al alza.
Al mismo tiempo, la operación traería consigo una inyección económica que no estaba prevista. Esos recursos abrirían la posibilidad de reforzar otras posiciones que, de otra forma, quedarían desatendidas. Es una variable nueva que altera el tablero de decisiones.
La incertidumbre también tiene efectos inmediatos: su posible participación en el primer amistoso de pretemporada frente al Marino de Luanco depende directamente de cómo evolucionen las negociaciones en los próximos días.
El efecto en cadena es real. Cada jornada que pasa sin resolución retrasa el resto de decisiones del club, porque saber si Dubasin continúa o se marcha determinará qué mercado puede acometer el Sporting y qué equipo presentará cuando arranque la competición. Esa respuesta, todavía, no ha llegado.
