El Deportivo de A Coruña afronta su regreso a Primera División con el acelerador pisado en los fichajes —seis incorporaciones cerradas y entre dos y cuatro más en camino— pero con la operación de salidas trabada. En tres semanas de mercado, solo han salido dos jugadores.
El desequilibrio se acumula especialmente en el pasillo central del equipo. Con 27 futbolistas con derecho a ficha en el primer equipo y más llegadas previstas, el club coruñés encara uno de los veranos de gestión más exigentes de su historia reciente.
Un mercado de fichajes activo, una operación salida estancada
El Deportivo ha cerrado seis incorporaciones este verano y negocia entre dos y cuatro más. La operación salida, sin embargo, avanza a un ritmo muy distinto. En tres semanas de mercado, solo se han producido dos bajas: la rescisión de Álex Petxarroman, que marchó al Ceuta el 10 de julio, y la cesión de Diego Gómez al Huesca, confirmada el día 20.
Antes del inicio de la pretemporada tampoco hubo movimientos de calado. Las únicas despedidas fueron las de cinco jugadores que acababan contrato o cesión: Escudero, Stoichkov, Mulattieri, Herrera y Gragera, este último recién comprometido con el Burgos. Ninguna requirió negociación activa por parte del club.
La plantilla cuenta ahora con 27 futbolistas con derecho a ficha en el primer equipo, ninguno dispuesto a renunciar a ella para integrarse en el Fabril. Con más llegadas previstas, esa cifra podría escalar hasta 29 o incluso 31. El margen se estrecha semana a semana.
El pasillo central, epicentro del exceso
El desequilibrio no se distribuye de forma uniforme. Se concentra en las posiciones del pasillo central: portería, centro de la zaga, zona de pivotes y delantera. Son precisamente las líneas donde el club ha incorporado más efectivos este verano.
Fernando Soriano no suele agotar las 25 fichas federativas que permite el fútbol profesional —solo lo hizo en el mercado de invierno pasado, cuando no tuvo otra opción—. Eso significa que el club necesita reducir la plantilla antes del 1 de septiembre, con independencia de cuántas incorporaciones más lleguen.
En el centro del campo, las llegadas de Lorenzo Amatucci y Teun Gijselhart han saturado una zona que ya contaba con varios efectivos. José Ángel y Charlie Patiño son quienes se encuentran en posición más delicada. El inglés no se ha vestido en ninguno de los dos amistosos de pretemporada, lo que refleja con claridad su situación actual.
En portería, cuatro candidatos compiten por tres plazas. Eric Puerto parte con desventaja clara. Su única opción de continuar pasa por una posible salida de Álvaro Ferllo, cuyo contrato expira en junio y que podría pedir un traspaso antes del cierre del mercado. Germán Parreño, en cambio, acaba de renovar hasta 2028 y es un fijo en los planes del cuerpo técnico.
Los nombres más cercanos a la puerta de salida
Mohamed Bouldini es la salida más inminente. El delantero marroquí ha llegado a entrenar al margen del grupo durante esta semana y no ha participado en los amistosos de pretemporada. Su temporada cedido en el Granada, sumada a su primer año en A Coruña, ha reducido su atractivo en el mercado. Tiene contrato hasta 2028, lo que complica una salida limpia, pero todo apunta a que abandonará el club en breve.
En el centro de la defensa, Arnau Comas y Dani Barcia son los más expuestos. El Deportivo ya tiene cinco centrales y busca incorporar otro más, lo que hace insostenible la situación de ambos. Soriano ha reconocido públicamente que no hay una decisión tomada, pero los jugadores conocen el escenario. El Cádiz de Imanol Idiakez sigue de cerca la situación de Comas. Está sobre la mesa que los dos defensas salgan antes del 1 de septiembre.
Charlie Patiño apunta a un préstamo. Con José Ángel, que tampoco jugó en el amistoso ante el Oviedo, se estudian fórmulas diversas. Ambos tienen contrato hasta 2028. Eddahchouri podría salir si el club logra incorporar un nuevo delantero centro, aunque esa búsqueda no figura entre las prioridades actuales.
El reto de cuadrar el vestuario antes del 1 de septiembre
El Deportivo necesita más salidas que llegadas en las próximas semanas. Así lo tiene claro la dirección deportiva. Las prioridades declaradas del mercado, sin embargo, siguen apuntando hacia la incorporación de un central y un lateral izquierdo, no hacia la reducción de efectivos.
La renovación de Germán Parreño hasta 2028 ha despejado una de las incógnitas en portería y es una señal de que el club sí gestiona algunas piezas con criterio. El problema es que los casos más complicados —Bouldini, Comas, Barcia, Patiño, José Ángel— requieren negociaciones individuales que consumen tiempo y energía.
La fecha límite del mercado de verano marca el horizonte. Si las salidas no se aceleran, el club podría llegar al arranque de la temporada con una plantilla sobredimensionada. Eso no solo genera tensiones internas, sino que dificulta la gestión del vestuario en un año en el que el Deportivo ya tiene suficientes retos por delante.
