El regreso del Deportivo de La Coruña a Primera División ha despertado una expectación que Riazor no vivía desde hace años. La afición coruñesa respondió con una demanda de abonos sin precedentes, y la campaña 2026-27 ha cerrado con una cifra histórica alcanzada varias semanas antes de lo habitual.
El camino hasta ese récord, sin embargo, no estuvo exento de tensión.
Un regreso a Primera que dispara el interés de los aficionados
El Deportivo de La Coruña no es un club ordinario para su ciudad. Durante décadas, Riazor ha sido el corazón de A Coruña, y el equipo blanquiazul formó parte de la élite del fútbol europeo a principios de los años 2000. El descenso a categorías inferiores dejó una herida profunda, pero también consolidó una lealtad que resistió los peores resultados.
El ascenso a Primera reactivó esa conexión de golpe. La temporada 2026-27 llega con el escaparate de LaLiga, rivales históricos y la posibilidad de ver al Dépor competir de nuevo al máximo nivel. La demanda de abonos superó con claridad el ritmo de campañas anteriores, incluso en un contexto marcado por la controversia.
27.637 abonados: un techo alcanzado con semanas de antelación
El club fijó en 27.637 el número máximo de abonados con derecho a asiento en los partidos del primer equipo masculino. La razón es práctica: Riazor tiene un aforo de 32.600 localidades, y el Deportivo quiere conservar un remanente para la venta de entradas en taquilla cada jornada.
Ese tope ya se había alcanzado antes. En 2024, la campaña cerró con 27.549 abonados, una cifra muy similar. La diferencia está en el tiempo: aquel año, la ventanilla bajó a mediados de septiembre. Esta vez el cupo se agotó con cinco semanas de antelación, un dato que refleja con precisión el impacto del regreso a la máxima categoría.
La cifra global es todavía mayor. Al sumar los abonados del Dépor Abanca y del Fabril —en Liga F y Primera RFEF respectivamente—, el total de socios asciende a 29.854. Un número que habla de una afición que no se limita al fútbol masculino de élite.
La polémica de Marathón Inferior: acceso restringido y cesión vetada
No todo fue entusiasmo sin matices. La campaña estuvo acompañada de una polémica concreta en torno a la grada de Marathón Inferior: a sus abonados se les exige completar parte del trámite de forma presencial y aportar una copia del DNI para poder ser identificados. No pueden ceder su abono a un tercero para partidos sueltos, algo que sí está permitido en el resto de gradas.
El club explicó estas medidas como respuesta a dos situaciones de la temporada anterior: el apercibimiento de cierre que recibió Riazor tras la invasión de campo en el partido ante Las Palmas, y las multas acumuladas por cánticos que LaLiga identificó como provenientes de esa zona concreta.
La medida no fue bien recibida. Una parte de la afición convocó una manifestación para protestar. Poco después, representantes del Deportivo se reunieron en Abegondo con la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces para buscar un acuerdo, aunque la reunión terminó sin consenso.
Subida de precios: entre el 34 % y el 68 % según la afición
Al malestar por las restricciones de acceso se sumó el precio de los abonos. Según denunció parte de la afición, los incrementos respecto a la temporada anterior oscilaron entre el 34 % y el 68 % dependiendo de la zona. Las críticas fueron públicas y sostuvieron el ambiente de tensión durante semanas.
La subida generó debate, pero no frenó la demanda. El cupo se agotó igualmente y antes de lo previsto. Que el malestar no haya desaparecido es evidente; que el atractivo del regreso a Primera fue suficiente para que miles de aficionados renovaran o se abonaran por primera vez pese a las condiciones, también.
Lo que viene: el Teresa Herrera y la vuelta al Riazor real
El primer examen llegará pronto. El Trofeo Teresa Herrera ante el Real Madrid será el primer partido en Riazor con todas las nuevas medidas en vigor, y también la primera vez que el deportivismo regrese al estadio después de un verano cargado de tensión y negociaciones sin resultado.
Antes de ese encuentro, los abonados disponen de margen para gestionar su situación. Pueden solicitar cambio de asiento hasta el 12 de agosto, siempre dentro de la misma grada. Del 17 al 21 de agosto habrá un periodo de cambios sin necesidad de cita previa, según la Oficina de Atención ao Deportivista (OAD).
El partido ante el Madrid no será solo un amistoso de pretemporada. Será el primer test real del nuevo modelo de acceso y, sobre todo, de cómo conviven el club y su afición en un Riazor que vuelve a estar en el mapa del fútbol español.
