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Las Calas de la Costa Cálida: Paraísos Escondidos en Murcia

by David Pérez
7 de julio de 2025
in Turismo
Calas de la costa cálida

Photo by Emilio Sánchez Hernández

La Costa Cálida, con sus aproximadamente 250 kilómetros de litoral en la Región de Murcia, es un auténtico paraíso para los amantes del mar y la naturaleza. Este tramo costero, bañado por el Mar Mediterráneo y el Mar Menor, se caracteriza por su clima privilegiado, con una temperatura media anual de 18 grados y más de 3.000 horas de sol al año.

Las calas de la Costa Cálida son verdaderos tesoros escondidos que ofrecen a turistas y locales la oportunidad de disfrutar de playas vírgenes y paisajes naturales de gran belleza. Por ejemplo, la playa de Calblanque, situada en el Parque Regional del mismo nombre, ha sido recientemente galardonada con la Bandera Azul, consolidando su reputación como destino de calidad.

Historia y Formación de las Calas de la Costa Cálida

Las calas y acantilados de la Costa Cálida son el resultado de procesos geológicos que se han desarrollado durante milenios. La interacción entre la erosión marina y la disolución de las rocas calcáreas ha dado lugar a estas formaciones costeras únicas.

A lo largo de la historia, estas calas han sido refugio y punto de encuentro para diversas civilizaciones. Los fenicios, por ejemplo, establecieron rutas comerciales que incluían la costa murciana, aprovechando sus ensenadas para el comercio de bienes como el garum, una salsa de pescado muy apreciada en la antigüedad.

En épocas más recientes, estas calas sirvieron como escondites para piratas berberiscos que asolaban la región. La Torre de Santa Elena, construida en el siglo XVI en La Azohía, es testimonio de los esfuerzos por defender la costa de estos ataques.

Principales Calas de la Costa Cálida: Un Recorrido Esencial

Cala Cortina

A escasos minutos del centro de Cartagena, Cala Cortina se presenta como un refugio costero de fácil acceso. Esta playa, de arena dorada y aguas cristalinas, es muy apreciada por los locales. Su proximidad a la ciudad la convierte en una opción ideal para quienes buscan una escapada rápida al mar sin alejarse demasiado. Además, cuenta con servicios como restaurantes y áreas de picnic, lo que la hace perfecta para pasar un día completo de relax junto al mar.

Cala Reona

Ubicada al sur de Cabo de Palos, Cala Reona es la puerta de entrada al Parque Regional de Calblanque. Rodeada de montañas de pizarra que le confieren un carácter único, esta cala es conocida por sus aguas transparentes y su entorno natural. Es un punto de partida ideal para rutas de senderismo que llevan a otras calas menos conocidas del parque, ofreciendo a los aventureros la oportunidad de explorar paisajes vírgenes y disfrutar de la biodiversidad marina.

Cala del Pino

En el corazón de La Manga del Mar Menor se encuentra Cala del Pino, un rincón que parece sacado de un cuento. Rodeada de frondosos pinos que proporcionan sombra natural, esta cala es perfecta para familias y aquellos que buscan un ambiente tranquilo. Sus aguas calmadas y poco profundas la hacen ideal para el baño, y la proximidad de senderos ofrece la posibilidad de explorar la zona a pie, descubriendo vistas panorámicas del Mar Menor.

Cala Cerrada

También conocida como Playa de los Cocedores, Cala Cerrada se sitúa en la frontera entre Murcia y Almería. Esta pequeña bahía en forma de medialuna destaca por sus aguas cristalinas y las formaciones rocosas amarillas que la rodean, esculpidas por la erosión del viento y el agua. Su fácil acceso y singular belleza la convierten en un destino popular, especialmente fuera de la temporada alta, cuando se puede disfrutar de su serenidad y paisaje único.

Cala de Bolnuevo

Situada en Mazarrón, la Cala de Bolnuevo es famosa por las Erosiones de Bolnuevo, formaciones rocosas que parecen esculturas naturales. Estas estructuras, moldeadas por la acción del viento y el agua, crean un paisaje casi lunar que contrasta con la arena dorada de la playa. Este entorno singular invita a los visitantes a combinar un día de sol y mar con la exploración de estas curiosas formaciones geológicas, ofreciendo una experiencia única en la Costa Cálida.

Cala Cortina: Un Tesoro Natural de la Costa Cálida

Ubicada a escasos kilómetros del centro de Cartagena, Cala Cortina se presenta como una auténtica joya de la Costa Cálida. Esta playa semiurbana, resguardada por imponentes acantilados, ofrece un refugio natural que combina la serenidad del entorno con la proximidad a la ciudad. Para llegar, basta con bordear el puerto por el barrio de Santa Lucía y atravesar un túnel que, curiosamente, añade un toque de aventura al trayecto. Al salir, el visitante es recibido por una cala de arena dorada y aguas cristalinas que invitan al descanso y la contemplación.

Lo que distingue a Cala Cortina no es solo su belleza paisajística, sino también la calidad de sus servicios. La playa cuenta con un paseo marítimo, áreas de juegos infantiles y un restaurante que deleita a los comensales con vistas al mar. Además, ha sido galardonada con la Bandera Azul, reconocimiento que certifica la excelencia de sus aguas y la sostenibilidad de sus instalaciones. Para los amantes del buceo y el snorkel, las zonas rocosas en los extremos de la cala ofrecen un ecosistema marino rico y diverso, hogar de especies como pulpos y anguilas.

La historia de Cala Cortina también merece mención. Aunque su acondicionamiento para el turismo comenzó en la década de 1990, la playa ha sido testigo de diversos acontecimientos que han marcado la memoria colectiva de Cartagena. En 2014, por ejemplo, fue escenario de un suceso que conmocionó a la comunidad local. Sin embargo, más allá de estos episodios, Cala Cortina sigue siendo un emblema de la Costa Cálida, un lugar donde la naturaleza y la historia se entrelazan, ofreciendo a locales y visitantes un rincón de paz y belleza inigualables.

Naturaleza y Biodiversidad en las Calas de la Costa Cálida

Las calas de la Costa Cálida son auténticos refugios de biodiversidad, donde la flora y fauna autóctonas se entrelazan en un equilibrio delicado. En sus acantilados y suelos arenosos, encontramos especies vegetales como el cornical (Periploca laevigata subsp. angustifolia) y el arto (Maytenus senegalensis subsp. europaea), ambas adaptadas a las condiciones áridas y salinas de la región. Estas plantas no solo embellecen el paisaje, sino que también desempeñan un papel crucial en la estabilización del suelo y la prevención de la erosión.

En cuanto a la avifauna, las calas sirven de hábitat para especies como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), que nidifica en las playas arenosas, y el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), que se refugia en los acantilados. Además, los fondos marinos albergan praderas de posidonia oceánica, esenciales para la salud del ecosistema marino, ya que proporcionan oxígeno y refugio a numerosas especies. Sin embargo, la presencia de especies invasoras como la alga Caulerpa racemosa amenaza este equilibrio, desplazando a la flora nativa y alterando las dinámicas ecológicas.

Para proteger esta riqueza natural, se han implementado diversas medidas de conservación. Por ejemplo, la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas ha demostrado ser un modelo exitoso, donde la regulación de actividades humanas ha permitido la recuperación de especies y la promoción de un turismo sostenible. No obstante, aún queda camino por recorrer. La aprobación de planes de ordenación territorial y la creación de nuevas áreas protegidas son pasos necesarios para garantizar la conservación a largo plazo de estos ecosistemas únicos. ¿No sería ideal que todas las calas de la Costa Cálida siguieran este ejemplo?

Consejos Atemporales para Visitar las Calas de la Costa Cálida

Explorar las calas de la Costa Cálida es una experiencia inolvidable, pero ¿cómo asegurarnos de que sea placentera y respetuosa con el entorno? Aquí van algunos consejos atemporales para disfrutar al máximo de estas joyas murcianas.

Antes de aventurarte, infórmate sobre las características de cada cala. Algunas, como la Cala Aguilar, requieren descensos pronunciados y son más accesibles para senderistas experimentados o mediante kayak. Otras, como la Cala del Bolete Grande, ofrecen aguas tranquilas ideales para el buceo, pero su acceso puede ser complicado debido a terrenos privados. Planifica tu visita considerando estos aspectos y lleva el equipo adecuado: calzado resistente, agua suficiente y, si es necesario, material de buceo o snorkel.

La mejor época para visitar las calas de la Costa Cálida suele ser la primavera y el otoño, cuando el clima es agradable y la afluencia de turistas es menor. Sin embargo, cada estación tiene su encanto. En verano, aunque más concurridas, las calas ofrecen aguas cálidas y días largos para disfrutar. En invierno, la tranquilidad y la belleza natural se intensifican, aunque algunas rutas pueden ser más desafiantes debido a las condiciones climáticas. Sea cual sea la temporada, siempre es esencial respetar el entorno: no dejes residuos, evita hacer ruido excesivo y sigue las indicaciones locales. Practicar un turismo responsable en Murcia garantiza que estas maravillas naturales se conserven para las futuras generaciones.

Tags: calas MurciaCosta CálidaHistorianaturalezaplayas secretasrutas
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