El Philadelphia Stadium vibró desde el primer instante: himnos, banderas y un ambiente que justificaba la presencia en las gradas de Ronaldo Nazario y Ronaldinho, dos de los mejores futbolistas de la historia. Brasil llegaba a este partido del Grupo C sin margen de error: Marruecos acababa de vencer a Escocia y la ‘Canarinha’ necesitaba ganar para no perder el control de su clasificación.
Del otro lado, Haití se jugaba algo igual de urgente: evitar convertirse en la primera selección eliminada oficialmente del Mundial 2026.
Un arranque con sorpresa: Haití no se rinde
Nadie esperaba un inicio cómodo para Brasil, pero lo que ofreció Haití en los primeros minutos fue más de lo que muchos anticipaban. El equipo salió al campo con determinación, en la línea de lo que protagonizó España ante Cabo Verde: un rival en teoría menor que se negaba a comportarse como tal.
En el minuto 7, Providence estuvo muy cerca de sorprender a Alisson. Un pase largo lo dejó solo frente al portero brasileño, que salió a tiempo para atrapar. Aviso concreto, no accidente.
La tensión creció cuando el árbitro español Hernández Hernández mostró la primera tarjeta del partido, para Carlens Arcus por una falta dura sobre Vinicius Jr. en la banda derecha. Una sanción que condicionaría su papel como marcador del brasileño durante el resto del encuentro.
Brasil también tuvo sus momentos. En el minuto 11, Raphinha anotó lo que parecía un gol de calidad, pero el VAR confirmó la posición antirreglamentaria. Su estreno como goleador en este Mundial quedó frustrado por muy poco.
El primer golpe: Cunha abre el marcador
El partido encontró su primer punto de inflexión en el minuto 24. Vinicius Jr. disparó a portería, un defensor haitiano no logró despejar con claridad, y Matheus Cunha apareció para rematar a la media vuelta el rechace. El balón entró limpio. Brasil, 1-0.
El VAR intervino de inmediato para revisar una posible falta previa de Cunha. Tras el análisis, el gol fue validado sin discusión.
Nada más reanudarse el juego, Raphinha volvió a rozar el segundo tanto: la pelota pasó muy cerca del palo izquierdo de la portería haitiana, sin entrar. El marcador seguía en 1-0, aunque la diferencia real entre ambos equipos ya era evidente. Brasil controlaba el 56% de la posesión, un dato que sobre el papel sugería cierta igualdad, pero que no reflejaba lo que ocurría sobre el césped.
El doblete de Cunha y el 3-0 de Vinicius antes del descanso
El minuto 36 trajo uno de los momentos más destacados de la noche. Vinicius Jr. asistió a Cunha con un pase preciso, y el delantero respondió con un disparo con la zurda que se coló por la escuadra. Doblete personal, marcador en 2-0.
Cuatro minutos después llegó una mala noticia: Raphinha cayó al suelo y no pudo continuar. Tuvo que ser sustituido por Rayan, quien debutaba así en un Mundial sin apenas tiempo para prepararse mentalmente.
El golpe definitivo llegó en el tiempo añadido. Lucas Paquetá encontró a Vinicius Jr. con un pase desde el centro del campo, el madridista se plantó mano a mano ante el portero y no perdonó: 3-0 en el minuto 45+2. Brasil se marchó al descanso con una ventaja que dejaba a Haití prácticamente sin opciones.
Segunda parte: el debut de Endrick y un gol anulado
El segundo tiempo llegó con un nombre propio en el horizonte: Endrick. El delantero propiedad del Real Madrid entró al campo en el minuto 64, sustituyendo a Cunha, mientras Paquetá y Martinelli también cedían su lugar. Su aparición generó expectativa inmediata entre el público del Philadelphia Stadium.
Esa expectativa casi se materializó en el minuto 78. Endrick anotó, pero el linier levantó el banderín. Fuera de juego. Lo que habría sido un debut memorable quedó anulado por centímetros.
Haití, mientras tanto, mereció el gol en varios momentos de la segunda parte. Isidor estuvo cerca, hubo faltas peligrosas en zonas comprometidas y Alisson tuvo que emplearse en alguna ocasión. El combinado caribeño no se rindió en ningún momento, pero el marcador ya no se movió. Los últimos minutos transcurrieron sin sobresaltos, con el juego ralentizado y ambos equipos administrando el resultado hasta el pitido final.
Claves del triunfo y contexto del Grupo C
Carlo Ancelotti apostó por mantener casi el mismo once del primer partido, con dos variaciones puntuales: Danilo en el lateral derecho y Cunha como referencia en punta. El resultado le dio la razón. El doblete del delantero del Manchester United fue la mejor respuesta posible a esa confianza.
El contexto del Grupo C obligaba a ganar. Marruecos había vencido a Escocia antes del partido con un gol de Saibari, situándose líder con cuatro puntos, y Brasil no podía permitirse ningún tropiezo si quería mantener el control de su clasificación.
En las gradas, la presencia de Ronaldo Nazario, Ronaldinho y Kaká añadió un componente simbólico a la victoria. Tres referentes del fútbol brasileño presenciando en directo cómo la nueva generación de la ‘Canarinha’ avanza con paso firme en este Mundial.
Para Haití, el horizonte es complicado. Con esta derrota, el combinado caribeño se convierte en la primera selección en riesgo real de eliminación oficial del torneo, con un margen para reaccionar en la última jornada prácticamente inexistente. Brasil, en cambio, mira ya hacia el siguiente rival con la solidez de quien responde cuando más importa.
