El AT&T Stadium de Dallas acogió este domingo el debut de Países Bajos en el Mundial 2026 con Frenkie de Jong como estandarte de una ‘Oranje’ llamada a protagonizar el torneo. Sin embargo, el guion no siguió el camino que esperaban los 80.000 espectadores en las gradas.
El marcador se movió hasta cuatro veces y ninguno de los dos equipos pudo quedarse con los tres puntos. Países Bajos y Japón se repartieron un empate a dos que deja al equipo de Ronald Koeman con más dudas que certezas tras su estreno en Texas.
Un debut que prometía más sobre el papel
El Grupo F del Mundial 2026 presentaba un choque de peso ya desde la primera jornada. Países Bajos y Japón, dos selecciones con identidad propia y ambiciones claras, se citaban en Dallas con mucho en juego desde el primer minuto.
La ‘Oranje’ llegaba con Frenkie de Jong como eje central de su juego. El centrocampista del Barcelona, con 29 años y ganas de reivindicarse en un gran torneo, era la extensión de Koeman sobre el césped, y todo el sistema neerlandés giraba en torno a él.
El AT&T Stadium, con capacidad para unos 80.000 espectadores, recibió el encuentro con las gradas completas y una atmósfera a la altura de la ocasión. El historial entre ambas selecciones tampoco invitaba a pensar en sorpresas: en sus tres enfrentamientos previos, Países Bajos venció en 2009 (3-0) y en 2010 (1-0), mientras que el único precedente sin vencedor fue un empate 2-2 en 2013. Ese mismo marcador se repetiría este domingo.
Una primera mitad sin goles pero con señales de alerta
Países Bajos dominó la posesión desde el pitido inicial. De Jong movía el balón con criterio, pero la defensa japonesa, muy bien posicionada, cerraba todos los espacios con orden y disciplina. Malen fue el jugador más activo de la ‘Oranje’: ya en el minuto 2 se giró sobre su marcador y obligó a Suzuki a una gran parada, acción que repetiría en el minuto 33 al detener un cabezazo en boca de gol.
Japón renunció a presionar alto. Dejó que Países Bajos circulara el balón hasta tres cuartos de campo y a partir de ahí cerró el paso con una estructura bien organizada. La estrategia funcionó.
El descanso llegó con el marcador en blanco. Países Bajos tenía el balón, pero no encontraba el camino hacia la portería rival. La sensación era que el partido había quedado muy por debajo de lo esperado.
Cuatro goles y un guion de ida y vuelta
La segunda mitad cambió por completo el ritmo del encuentro. En el minuto 50, De Jong abrió a la derecha para Gravenberch, que puso un centro desde el pico del área; Van Dijk cabeceó con potencia y ajustó el balón al palo largo. Suzuki no pudo llegar. El 1-0 llegó por fin.
La ventaja duró apenas seis minutos. Nakamura recibió en la frontal, avanzó en horizontal y, cuando Dumfries le dejó algo de espacio, armó un disparo que se coló por la cepa del palo corto. Empate en el minuto 56.
Países Bajos respondió con rapidez. En el 63, Summerville recibió en el pico del área, se perfiló hacia dentro y colocó un disparo raso buscando el palo largo. Suzuki no llegó con la estirada. El 2-1 fue un tanto de calidad. Pero Japón no cedió, y en los minutos finales los nipones apretaron hasta lograr el empate definitivo.
Las claves tácticas de un empate incómodo
El tramo final fue de Japón. Los nipones encerraron a Países Bajos en su propia área y generaron peligro de forma continua, mientras la ‘Oranje’ no supo administrar la ventaja cuando más importaba.
Los cambios de Koeman no tuvieron el efecto buscado. Memphis, Timber y Koopmeiners entraron en el minuto 69 sin lograr aportar estabilidad ni cerrar el partido con garantías. Take Kubo, por su parte, había sido una amenaza constante antes de retirarse con molestias en la rodilla en el minuto 74, comprometiendo a la defensa neerlandesa durante toda la segunda mitad.
La amarilla a Summerville en el minuto 60, por derribar a Watanabe para cortar un contragolpe, resumió bien las dificultades defensivas de Países Bajos. El equipo de Koeman no supo leer los momentos de peligro con la cabeza fría.
Lo que viene: el Grupo F sigue abierto
El empate deja el Grupo F completamente igualado tras la primera jornada. Ningún equipo ha sacado ventaja todavía, y el margen de error se reduce desde ahora.
Países Bajos se medirá a Suecia el sábado 20 de junio. La necesidad de ganar es urgente: si la ‘Oranje’ no resuelve sus problemas defensivos ni encuentra mayor fluidez ofensiva, su avance en el torneo estará en riesgo. Japón, en cambio, jugará ante Túnez el domingo 21 de junio con la intención de consolidar su buen arranque y sumar los tres puntos que les acerquen a la siguiente fase.
Lo que está claro es que el Grupo F no tiene favorito definido. Países Bajos deberá demostrar que este empate fue un tropiezo puntual, no un reflejo de su verdadero nivel.
