martes, julio 14, 2026
Vega Media Press
  • Actualidad
    • Economía
    • Movilidad
  • Gastronomía
  • Historia
  • Turismo
No Result
View All Result
Vega Media Press
Home Sin categoría

Tres de cada diez personas desarrollarán herpes zóster en algún momento: lo que el virus de la varicela deja dormido en el organismo

by Dirección
13 de julio de 2026
in Sin categoría
Persona mayor con lesiones cutáneas del herpes zóster en el torso, mostrando ampollas rojizas características en banda

El herpes zóster afecta a tres de cada diez personas a lo largo de su vida. El virus de la varicela permanece latente en el organismo y puede reactivarse décadas después.

Casi uno de cada tres personas desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida. No es una enfermedad nueva ni emergente, sino la consecuencia de algo que millones de personas vivieron de niños: la varicela.

El virus que la provoca nunca llega a desaparecer del organismo. Cuando la infección remite, se queda latente, inactivo, agazapado en el sistema nervioso. Y años o décadas después, en determinadas circunstancias, puede reactivarse.

Un virus que nunca se va del todo

El virus de la varicela-zóster tiene una característica peculiar: una vez que entra en el organismo, no lo abandona. Tras superar la infección inicial, se instala en los ganglios del sistema nervioso y permanece inactivo, a veces durante décadas. No causa síntomas ni da señales de su presencia. Simplemente espera.

Cualquier persona que haya tenido varicela lleva ese virus consigo, lo que incluye a la mayor parte de los adultos de hoy, que crecieron antes de que la vacunación infantil fuera sistemática. La reactivación no es inevitable ni automática, pero tampoco del todo impredecible: hay circunstancias que debilitan la vigilancia del sistema inmunitario y permiten que el virus vuelva a moverse.

La vacunación infantil contra la varicela, extendida en los últimos años, reduce el riesgo futuro, aunque no lo elimina. Los niños vacunados tienen menos probabilidades de desarrollar herpes zóster más adelante, pero la protección no es total.

Cómo reconocer la ‘culebrilla’: síntomas y localización

El primer aviso no es visible. Antes de que aparezca ninguna lesión en la piel, puede sentirse un dolor de tipo quemazón, un ardor o un hormigueo que puede comenzar entre diez y veinte días antes de las ampollas. En esa fase inicial, el herpes zóster se confunde fácilmente con otras dolencias.

Cuando las lesiones aparecen, lo hacen de forma característica: ampollas con contenido claro dispuestas en línea, siguiendo el trayecto de un nervio. Esa disposición lineal es precisamente la que da al proceso su nombre popular, la ‘culebrilla’. Las lesiones evolucionan de ampollas a pústulas y, finalmente, a costras en un plazo de tres a siete días.

Más de la mitad de los casos se producen en el tórax, aunque el virus puede afectar cualquier zona de la piel, las mucosas e incluso los ojos. Cuando aparecen ampollas en la punta de la nariz, los especialistas valoran si existe afectación ocular, ya que el herpes zóster oftálmico puede provocar lagrimeo y fotofobia.

Quién tiene más riesgo y por qué

La edad es el factor de riesgo más determinante. El riesgo de desarrollar herpes zóster aumenta de forma significativa a partir de los cincuenta años, y la enfermedad aparece con mayor frecuencia después de los sesenta, cuando el sistema inmunitario ha perdido eficacia y eso facilita la reactivación del virus.

Las personas inmunodeprimidas forman otro grupo especialmente vulnerable: pacientes con VIH, personas trasplantadas que toman fármacos para evitar rechazos y pacientes oncológicos tienen un riesgo mayor que la población general.

Un punto que conviene aclarar: el herpes zóster no se contagia. Lo que sí puede ocurrir es que el contacto con el líquido de las ampollas transmita varicela a alguien que no la haya tenido ni esté vacunado. No herpes zóster, sino varicela. El diagnóstico es clínico y, en la mayoría de los casos, la inspección de las lesiones por un médico con experiencia resulta suficiente. El tratamiento antiviral debe iniciarse en las primeras 72 horas desde la aparición de las lesiones para ser eficaz.

La neuralgia posherpética: cuando el dolor no desaparece

El herpes zóster no suele poner en riesgo la vida, pero puede dejar una secuela dolorosa y persistente: la neuralgia posherpética. Se trata de un dolor neuropático que, en algunos pacientes, continúa durante meses después de que las lesiones hayan desaparecido.

No es un dolor leve. Es de alta intensidad, responde mal a los analgésicos convencionales y su impacto sobre la calidad de vida puede ser considerable, afectando al sueño, la actividad diaria y el bienestar general. La detección temprana y el inicio precoz del tratamiento antiviral son los principales factores que reducen el riesgo de desarrollar esta complicación.

Vacunas disponibles: quién puede y quién debe vacunarse

Actualmente existen dos tipos de vacunas contra el herpes zóster: una de virus atenuado y otra recombinante. Esta última muestra una mayor eficacia, especialmente en personas mayores de setenta años.

La vacunación general en adultos sanos no está recomendada en España. El Ministerio de Sanidad sí la indica en casos específicos: pacientes trasplantados de médula ósea o de órgano sólido y personas con infección por VIH. La vacuna de virus atenuado está además contraindicada en personas inmunodeprimidas.

En resumen: el herpes zóster afectará a aproximadamente tres de cada diez personas a lo largo de su vida. Sus síntomas más reconocibles son el dolor previo a las lesiones y las ampollas en disposición lineal. La edad y la inmunosupresión son los principales factores de riesgo. El tratamiento antiviral temprano es clave para reducir complicaciones como la neuralgia posherpética, y la vacunación, aunque no universal, está disponible para los grupos con mayor vulnerabilidad.

Tags: herpes zósterinmunosupresiónneuralgia posherpéticasíntomasvacunaciónvirus de la varicela
Previous Post

Bruno Mars llenó de rojo el Metropolitano y convirtió Madrid en una fiesta de soul, retro y fútbol que nadie esperaba

Next Post

Cinco años de silencio, una noche en Las Vegas: McGregor vuelve al octágono en el UFC 329

Categorías

  • Actualidad
  • Deportes
  • Economía
  • Gastronomía
  • Historia
  • Movilidad
  • Sin categoría
  • Turismo

Archivos

  • julio 2026
  • junio 2026
  • agosto 2025
  • julio 2025
  • junio 2025
  • marzo 2025
  • febrero 2025
  • Política de privacidad
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Política de Cookies

© 2025 Vega Media Press

No Result
View All Result
  • Actualidad
    • Economía
    • Movilidad
  • Gastronomía
  • Historia
  • Turismo

© 2025 Vega Media Press