El fútbol de Segunda División suele medirse en puntos, en ascensos y en presupuestos. Pero en Gijón, el Sporting ha construido algo que no aparece en ninguna clasificación.
La Fundación Real Sporting Marea Rojiblanca cerró la última temporada con los mejores registros de su historia: más de 19.000 personas atendidas a través del deporte. Es una cifra que sitúa al club asturiano entre los agentes sociales más activos del fútbol profesional español, y que plantea una pregunta inevitable sobre cómo se llegó hasta aquí.
Una temporada de récord en impacto social
Los datos de esta temporada no admiten lecturas ambiguas. La Fundación Real Sporting Marea Rojiblanca alcanzó los 19.370 beneficiarios directos, la cifra más alta de su historia. Para lograrlo, desarrolló 793 actividades que sumaron más de 2.000 horas de trabajo efectivo.
Detrás de ese número hay personas concretas: 1.196 voluntarios que dedicaron su tiempo, y 165 entidades sociales, educativas e institucionales que colaboraron a lo largo de la campaña. No es un proyecto menor ni circunstancial. Es una estructura que ha crecido de forma sostenida hasta convertirse en referencia dentro del fútbol profesional español.
El eje central es el fútbol como herramienta de inclusión. Personas con discapacidad intelectual, pacientes oncológicos y personas con problemas de salud mental encontraron en los programas de la Fundación un espacio de participación real, no meramente simbólico.
El fútbol que no se juega en el marcador
Cada semana, 234 usuarios participan en proyectos de fútbol adaptado diseñados para colectivos con necesidades especiales. Una actividad regular, no una acción puntual de visibilidad.
En marzo, la Escuela de Fútbol de Mareo acogió la segunda fase de LaLiga Genuine, la competición promovida para jugadores con discapacidad intelectual. Más de 500 participantes de 24 equipos de toda España se dieron cita durante un fin de semana en Gijón, combinando fútbol, convivencia y actividades de compañerismo.
El estadio de El Molinón también reunió a las fundaciones y áreas sociales de los clubes profesionales españoles. Allí, la Fundación presentó junto a la Fundación LaLiga un estudio sobre el programa Fútbol Andarín. Los datos son precisos: cada euro invertido genera un retorno de 179.451 euros para el sistema público. Un argumento difícil de ignorar.
Un homenaje cosido en la camiseta
Durante la decimocuarta jornada de Liga, los jugadores del Sporting saltaron al campo con algo diferente en la camiseta. En el espacio publicitario frontal, donde habitualmente figura el patrocinador, lucían el logotipo de la Cocina Económica de Gijón, institución centenaria de ayuda social en la ciudad.
La iniciativa la coordinó la Fundación junto a Siroko, el patrocinador habitual, que cedió ese espacio de forma gratuita. Sin compensación económica. Solo un gesto que conectó la identidad del club con 120 años de historia solidaria en Gijón. Las camisetas que vistieron los futbolistas ese día se subastaron posteriormente con fines solidarios.
Reconocimientos y nuevas alianzas
El trabajo de la Fundación recibió reconocimiento en varios ámbitos durante la temporada. La Gala Mujer, Deporte y Cáncer, celebrada en la sede del Comité Olímpico Español, le otorgó una distinción por su colaboración con el Hospital Universitario de Cabueñes en el desarrollo del fútbol andarín. La Asociación de la Prensa Deportiva de Asturias le concedió su reconocimiento a los Valores Humanos, y el Colegio Dominicas la distinguió con el Sello Gijón Actúa 2026.
Entre las novedades más relevantes destaca la alianza con la Fundación Robert F. Kennedy Human Rights España. Juntas pusieron en marcha un proyecto para formar en derechos humanos a profesores y alumnos asturianos a través del deporte. En ese marco, la actriz y activista Mariel Hemingway visitó Gijón, vinculada a la concienciación sobre salud mental. La Fundación mantuvo además sus campañas navideñas de donación de sangre, juguetes y alimentos, en colaboración con el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias, Mar de Niebla y el Banco de Alimentos de Asturias.
Daniela, la niña que se despidió del Sporting
Al final de la temporada, la Fundación se despidió de Daniela Alonso Vaquero. Nueve años, síndrome de Down, y una temporada entera como protagonista del programa Refuerzo de Lujo.
A través del programa, Daniela pudo participar en actividades del club y conocer desde dentro cómo funciona el Sporting, junto a su familia. No como espectadora. Como parte de él. Es el segundo año que el programa elige a un menor que atraviesa circunstancias especiales para vivir esa experiencia.
La despedida de Daniela resume, mejor que cualquier estadística, lo que la Fundación dice buscar. Queda la pregunta que esos 19.370 nombres dejan en el aire: ¿qué significa realmente que un club de fútbol forme parte de la vida de una ciudad? La respuesta, quizás, no está en los datos. Está en la cara de una niña de nueve años despidiéndose al final de la temporada.
