El jueves por la mañana, David Mella apareció en la sesión grupal de Abegondo. No era un detalle menor: el extremo blanquiazul llevaba meses fuera por una operación de rodilla, y su presencia en el césped junto al resto del equipo fue, según el propio club, «un chute de energía» para el vestuario.
Ahora, a pocos días del partido ante el Oviedo y a semanas del debut del Deportivo en Primera División, Mella tiene una fecha en el horizonte: el 17 de agosto en Riazor frente al Elche.
Un reencuentro que cargó de energía el entrenamiento
La imagen de Mella en el césped de Abegondo no pasó desapercibida. El extremo se lesionó en marzo durante el partido ante el Granada en Riazor al chocar con un rival. Lo que en un primer momento parecía una dolencia menor acabó requiriendo intervención quirúrgica, y eso lo cambió todo.
Su lesión lo apartó del tramo final de la temporada. No pudo vivir el ascenso desde el campo, aunque estuvo muy presente en los festejos posteriores — fue, de hecho, uno de los jugadores más aclamados durante las celebraciones en A Coruña.
La lesión que complicó todo: rotura de ligamento lateral externo
El diagnóstico fue claro: rotura del ligamento lateral externo de la rodilla izquierda. Una lesión que exige tiempo, paciencia y un proceso de recuperación sin atajos.
Las dos semanas de celebraciones por el ascenso retrasaron levemente su puesta a punto. El director deportivo Fernando Soriano lo reconoció en una comparecencia pública, aunque nadie lo planteó como reproche: era comprensible que Mella quisiera vivir ese momento junto a su gente. Desde entonces, el club ha optado por un proceso gradual en el que las sensaciones del jugador actúan como brújula principal. La premisa es sencilla pero innegociable: evitar cualquier recaída.
El objetivo: estar listo para el 17 de agosto ante el Elche
El Deportivo debuta en Primera División el lunes 17 de agosto en Riazor frente al Elche. Esa es la fecha que Mella tiene marcada en el horizonte, y también la que el club maneja como referencia para su regreso. Si la evolución sigue siendo favorable, el extremo incrementará progresivamente las cargas de trabajo hasta alcanzar el ritmo del resto de la plantilla.
Ninguna de las partes quiere acelerar. El club lo deja claro en su comunicación oficial: todo dependerá de sus sensaciones y de lo que indiquen los profesionales que supervisan su caso. El 17 de agosto es un horizonte, no una imposición.
Yeremay y Loureiro, otros dos frentes abiertos en la pretemporada
Mella no es el único que arranca la pretemporada en modo individual. Yeremay Hernández trabaja al margen del grupo para superar la pubalgia que le condicionó durante la segunda mitad de la temporada pasada. Se sobrepuso a las molestias para ayudar al equipo a lograr el ascenso, pero ahora toca cuidarlo con calma.
El club no escucha ofertas por él. Lo considera una pieza clave para las aspiraciones del equipo en Primera División y no tiene ninguna necesidad de negociar su salida, así que la prioridad es que llegue al inicio de la temporada en las mejores condiciones posibles.
Loureiro también sigue un proceso individualizado por molestias similares. Soriano fue explícito la semana pasada: «Hizo un esfuerzo muy grande y acordamos ir lento con él. Va en un proceso favorable, dentro de los plazos.» Ha alternado trabajo en el gimnasio con tareas específicas sobre el césped, sin forzar los tiempos.
Para ambos, el horizonte más inmediato es el viaje a Italia a comienzos de agosto. El Deportivo se enfrentará a la Fiorentina el 6 de agosto en Florencia y al Genoa dos días después en el Luigi Ferraris. La expectativa es que puedan incorporarse al grupo antes de esa gira, aunque no está garantizado que jueguen.
Volver a Primera después de años: lo que hay en juego
El Deportivo regresa a la máxima categoría después de un largo tiempo de ausencia. Hacerlo con sus mejores jugadores disponibles desde el primer partido no es un detalle menor: es parte de la estrategia de supervivencia.
Mella, Yeremay y Loureiro son tres de los futbolistas más valorados del equipo. Que los tres arranquen la pretemporada condicionados por lesiones añade una presión silenciosa sobre el cuerpo técnico y los servicios médicos. La gestión de estos procesos será determinante para las aspiraciones del conjunto.
Lo que ocurra en las próximas semanas tendrá mucho peso. Si las recuperaciones siguen su curso, el Deportivo podría plantarse en el debut liguero con un bloque más completo de lo que la situación actual sugiere. En Primera División, eso puede marcar la diferencia entre un arranque sólido y uno del que cuesta recuperarse.
