El Deportivo lleva apenas veinte días en la temporada 2026-27 y Fernando Soriano ya ha firmado seis incorporaciones. Es un ritmo sin precedentes en los veranos anteriores del director deportivo blanquiazul, y llega en el momento más exigente: el regreso del club a Primera División.
En sus tres primeras ventanas estivales al frente de la dirección de fútbol, Soriano movió el mercado a un compás más pausado. Este verano, algo ha cambiado.
Un mercado de fichajes sin precedentes en A Coruña
El mercado abrió formalmente el 1 de julio, pero en el Deportivo los movimientos empezaron antes. Así ha funcionado siempre. La diferencia este verano es la velocidad a la que se han sucedido las operaciones una vez arrancada la ventana oficial.
Veinte días después del pistoletazo de salida, el club blanquiazul acumula seis incorporaciones y dos salidas. Una cifra sin antecedentes en los veranos anteriores de Fernando Soriano al frente de la dirección deportiva. Cuatro temporadas en el cargo, y ninguna había comenzado con esta intensidad.
El contexto lo explica casi todo. El Deportivo regresa a Primera División después de años de ausencia, y eso cambia la escala de las exigencias. Hay menos margen para el error y menos tiempo para construir.
Los primeros veranos de Soriano: un punto de comparación
Para entender lo que está ocurriendo este verano, conviene mirar atrás. Cuando Soriano asumió la dirección deportiva en 2023, arrancó con decisión: en torno al 20 de julio ya había incorporado a Germán Parreño, Paris Adot, Mikel Balenciaga, Pablo Vázquez y Davo. El fichaje de Barbero estaba al caer. Fue un inicio sólido que sentó las bases del proyecto.
El verano de 2024-25 fue diferente. El Deportivo regresaba al fútbol profesional tras su etapa en Primera RFEF, y el mercado tardó más en arrancar. Luis Chacón, confirmado el 12 de julio, fue la primera incorporación oficial. A esas alturas también habían llegado Álex Petxarroman y Sergio Escudero, aunque el ritmo era claramente más contenido.
El pasado verano mostró otra dinámica distinta. Las salidas dominaron el inicio del mercado: antes de sumar refuerzos relevantes, el club ya había confirmado los adioses de Barbero, Pablo Vázquez, Raúl Alcaina, Iano Simao y Pablo Muñoz. Lucas Noubi, Luismi Cruz, Arnau Comas y Jairo Noriega llegaron después, con el mercado ya en marcha.
Este año, la secuencia se ha invertido por completo. Las llegadas han marcado el ritmo desde el primer momento.
Los nombres que dan forma al nuevo Deportivo
Las seis incorporaciones de este verano no responden a un perfil único. Soriano ha combinado nombres de impacto inmediato con apuestas orientadas al medio plazo.
Pierre-Emerick Aubameyang y Leo Román encabezan el primer grupo. Son fichajes de recorrido contrastado en el fútbol de alto nivel, que elevan el perfil del proyecto y envían una señal clara sobre las ambiciones del club en su regreso a Primera.
Luego están Jonathan Asp Jensen, Bright Ede, Lorenzo Amatucci y Teun Gijselhart. Perfiles más jóvenes, con margen de crecimiento, que conjugan el presente con el futuro sin ser apuestas especulativas: se espera que contribuyan desde el primer momento.
Todos los movimientos comparten una misma lógica. El objetivo es entregarle a Antonio Hidalgo las herramientas necesarias cuanto antes, para que el técnico pueda moldear un equipo capaz de buscar la permanencia con garantías desde el inicio de la competición.
Lo que aún falta: las piezas pendientes del puzzle
Seis fichajes en veinte días es un ritmo notable, pero el mercado del Deportivo no ha terminado. Quedan piezas por encajar.
Las prioridades están identificadas: un central y un lateral izquierdo, las dos posiciones que el cuerpo técnico considera más urgentes para completar la estructura defensiva.
También se trabaja en la búsqueda de un extremo derecho y un delantero. Estos movimientos, por su naturaleza y por los plazos habituales del mercado, apuntan a cerrarse en el tramo final del verano, probablemente ya en agosto. La actividad del Deportivo se prolongará durante semanas.
Soriano ha marcado un ritmo sin precedentes en la primera parte del verano. La pregunta ahora es si logrará mantenerlo hasta completar el bloque que Antonio Hidalgo necesita para afrontar el reto más exigente del proyecto: sobrevivir en Primera División.
