Cenizas sobre el paraíso: cómo cientos de vecinos escaparon por minutos del incendio más devastador de Andalucía
En Bédar, algunas ventanas siguen abiertas tal como las dejaron sus dueños al huir. Las puertas de las casas, entreabiertas. Los coches, aparcados donde estaban. Y un silencio que pesa. El fuego que arrasó el Levante almeriense convirtió este pueblo en una escena de abandono súbito: casetas de perro vacías, objetos tirados sin orden, una pista de tenis que emerge ...
