Murcia pasó de un rodaje cada tres años a casi 75 producciones anuales, y la industria del cine empieza a tomarlo en serio
El denso silencio del desierto de Mahoya se rompe con un grito por el walkie-talkie: «¡Silencio… vamos a rodar!». En segundos, las grúas, los drones y un equipo técnico al completo transforman ese paisaje casi lunar en la frontera entre México y Estados Unidos, o en Mauritania, para una producción de Movistar Plus+. Lo que antes era una rareza en ...
