Dos proyectos de IA detectan vertidos y riesgos industriales antes de que los operadores humanos puedan verlos
Una espuma que aparece de repente en la entrada de una depuradora. Un sonido fuera de lo habitual en una planta donde trabajan personas junto a robots. Estas señales existen antes de que el problema sea visible, y durante mucho tiempo la única forma de captarlas ha sido el ojo —o el oído— humano. Los sentidos tienen límites: no pueden ...
