En Malta, el Zodiac Atlètic Barceloneta se midió al Ferencvaros en la primera semifinal de la Final Four de la Champions League de waterpolo. Los húngaros llegaban como grandes favoritos al título. Nadie otorgaba opciones reales a los marineros. Sin embargo, el equipo barcelonés firmó un partido de alto nivel y llegó vivo al final del tiempo reglamentario con el marcador igualado a nueve.
Con la grada en tensión y el partido sin resolver, todo quedó en manos de los penaltis.
Un partido que no debía ganar el Barceloneta
El Ferencvaros llegaba a Malta como el principal candidato al título. El Barceloneta, por su parte, arrastraba una semana difícil: su máximo goleador, Vince Vigvári, se había lesionado en la final de Liga ante el Sabadell y no estaba disponible. Una baja significativa que nadie ignoraba.
Aun así, el equipo marinero sostuvo durante toda la semana previa que esta Final Four era la más equilibrada de los últimos tiempos. No era retórica ni excusa. Era una lectura honesta del torneo.
Fran Fernández apostó desde el primer momento por sus jugadores más experimentados. Los galones, en su criterio, marcarían la diferencia. Y así ocurrió.
Una primera parte de manual: 6-3 y superioridades anuladas
El Barceloneta salió al agua con una claridad táctica que sorprendió. En los dos primeros cuartos firmó una actuación casi perfecta, con un contundente 6-3 al descanso que dejó al Ferencvaros sin argumentos.
El dato más llamativo fue defensivo. El equipo húngaro no logró convertir ninguna de sus cinco superioridades en el primer periodo —cero de cinco—, una cifra que resume el nivel de concentración colectiva del bloque marinero.
Alessandro Velotto tomó el mando desde el primer cuarto: dos goles en esa fase inicial y una circulación ofensiva fluida que marcó el ritmo. Bajo palos, Unai Aguirre resultó determinante para mantener la ventaja. Sus paradas en el segundo cuarto, especialmente ante Akos Nagy y Stylianos Argyropoulos en la boya, impidieron que el Ferencvaros recortara antes del descanso.
El Ferencvaros reaccionó y empujó hasta el 9-9
La segunda mitad fue otra historia. El Ferencvaros mejoró su eficacia en superioridad y comenzó a recortar. Krisztian Manhercz y Gergo Fekete lideraron la remontada con goles en los momentos más comprometidos, y el marcador se fue comprimiendo cuarto a cuarto.
El equipo húngaro llegó a ponerse por delante con un 8-9 a poco más de dos minutos del final, tras una rápida contra de Fekete al palo corto. El Barceloneta respondió con temple. Después de una parada decisiva de Aguirre en inferioridad numérica, Velotto culminó una circulación en superioridad para empatar a nueve a menos de un minuto del final.
El Ferencvaros no aprovechó su último ataque. Los árbitros no señalaron una falta protestada sobre Unai Biel en la última jugada. Terminó 9-9.
La tanda de penaltis que venció al pasado
El Barceloneta llegaba a esta tanda con una cuenta pendiente. Los penaltis habían sido históricamente sinónimo de eliminación europea para el club. Esta vez fue distinto.
Los cuatro lanzadores marineros no fallaron ninguno: Bernat Sanahuja, Chalo Echenique, Unai Biel y Marc Valls marcaron con precisión y sin fisuras. Un pleno absoluto.
El Ferencvaros se desmoronó. Dusan Mandic mandó el segundo al larguero, y Unai Aguirre detuvo el tercero a Gergo Fekete por el centro. El cuarto gol húngaro de Vince Varga ya no cambiaba nada. El resultado final fue 13-11 en la tanda. El Barceloneta había saldado una deuda histórica con Europa.
Los héroes de una noche histórica en Malta
Alessandro Velotto terminó como máximo goleador del partido con cuatro tantos. Su rendimiento en los momentos de mayor presión fue determinante para que el Barceloneta no se hundiera cuando el Ferencvaros apretó.
Unai Aguirre realizó doce paradas y ganó con claridad el duelo de porteros frente a Soma Vogel, que solo detuvo seis. Su actuación en los penaltis cerró el partido. Unai Biel, por su parte, aportó tres goles en los tramos más complicados del encuentro y fue el jugador que más equilibrio ofreció cuando el equipo necesitaba respuestas rápidas.
La clave, sin embargo, no fue individual. Sin una estrella única que cargara con todo el peso, el bloque funcionó como una unidad compacta. Ese ha sido el sello de este Barceloneta durante toda la temporada.
La segunda final de Champions espera: Pro Recco u Olympiacos
El sábado, el Zodiac Atlètic Barceloneta disputará la final de la Champions League. Será la segunda de su historia, después del título conquistado en 2014. Doce años después, el club regresa al escenario más exigente del waterpolo europeo.
El rival saldrá del otro choque de semifinales entre Pro Recco y Olympiacos, dos clubes con más títulos continentales que nadie. El Barceloneta llega con la confianza que da haber eliminado al favorito, con un bloque cohesionado, un portero en estado de gracia y la certeza de que esta temporada —la del cambio de ciclo bajo la dirección de Fran Fernández— puede terminar de la mejor manera posible.
Queda un partido. El más importante.
