El martes pasado, la FIA confirmó en Macao la creación de un kit que permitirá a los Rally2 competir de tú a tú frente a los futuros WRC27. Horas después, M-Sport se sumaba al proyecto como primer fabricante interesado. Parecía la primera pieza de un dominó a punto de caer.
No cayó ninguna más.
En cuestión de días, la iniciativa que había nacido con el respaldo del máximo organismo del automovilismo se encontró prácticamente sola. Lo que prometía ser el arranque de una nueva era para el WRC se convirtió, casi de inmediato, en una anomalía difícil de explicar.
Un anuncio que duró poco más que el titular
La reunión del Consejo Mundial del Motor en Macao fue el escenario elegido por la FIA para aprobar el kit Rally2-WRC. La decisión abría la puerta a que los coches Rally2 pudieran competir en igualdad de condiciones frente a los futuros WRC27 durante dos temporadas. Era un paso ambicioso. M-Sport lo respaldó sin demora.
El fabricante británico se convirtió en el primer constructor en comprometerse con el proyecto, y su rapidez generó expectativas lógicas: si ya estaban dentro, ¿cuánto tardarían los demás en seguirles?
La respuesta llegó pronto. No fue la esperada.
En lugar de confirmaciones, llegaron negativas. Uno a uno, los principales fabricantes de Rally2 fueron enfriando o descartando directamente su participación. M-Sport quedó solo donde antes parecía dibujarse un punto de partida colectivo.
Skoda descarta el kit por falta de tiempo
Skoda siempre mostró interés en el concepto R5-Plus, el antecedente conceptual del kit Rally2-WRC. Cuando llegó el momento de concretar, sin embargo, la marca checa dio un paso atrás.
Michal Hrabánek, director de Skoda Motorsport, fue directo. Los plazos son demasiado ajustados, las conversaciones que se prolongaron durante meses dificultaron la planificación anticipada, y desarrollar un kit para el Fabia RS Rally2 a tiempo para 2027 no resulta viable. «El plazo para el kit Rally2 WRC es muy ajustado y las conversaciones en curso han dificultado la planificación anticipada», declaró. La marca continuará con su Fabia RS Rally2 convencional el próximo año, sin desvíos ni experimentos de última hora.
Hyundai: el kit no es una prioridad comercial
Thierry Neuville fue igual de directo. Preguntado por el plan de Hyundai para homologar un kit en el i20 N Rally2, el campeón del mundo respondió que no existe ningún plan, y añadió que no está seguro de que vaya a existir.
Más allá de los plazos, la dirección deportiva apunta a un problema de fondo. Andrew Wheatley, director deportivo del equipo, señala que el mercado para el kit sería muy limitado: la mayoría de campeonatos regionales y nacionales utiliza la normativa Rally2 convencional como categoría reina, y una solución con fecha de caducidad en diciembre de 2028 ofrece una ventana comercial muy estrecha. Desarrollar el kit en paralelo comprometería recursos que ahora se destinan a mejorar el Rally2 actual. Hyundai prefiere tener el mejor coche posible antes de asumir un desarrollo adicional costoso y de recorrido corto.
Lancia: presupuesto y logística, los muros infranqueables
Didier Clément, director deportivo de Lancia, descartó que el Ypsilon Rally HF Integrale pueda tener un kit listo para 2027. Reconoció que el reto técnico es asumible en seis meses. El problema real es otro.
La reglamentación exige participar en todas las pruebas del WRC con al menos dos unidades. Para Lancia, que opera a través de PH Sport con un programa orientado al cliente, ese requisito supone un salto presupuestario considerable: no hay el respaldo financiero de una gran marca detrás. «La diferencia es enorme, enorme, enorme», afirmó Clément. El obstáculo no es técnico. Es económico, y por ahora parece infranqueable.
Toyota y el futuro del WRC: un panorama que da vértigo
Toyota trabaja en un WRC27 convencional, lo que hace irrelevante desarrollar un kit para su GR Yaris Rally2. Lo que podría haber sido una oportunidad para ampliar su presencia en parrilla ha quedado descartado por el propio contexto.
M-Sport permanece como el único fabricante comprometido con el kit. El anuncio del proyecto WRT Rally1 Spain by RMC reactivó brevemente el interés general, pero el silencio de los grandes constructores pesa bastante más que ese destello puntual. La acumulación de rechazos en tan pocos días obliga a plantearse una pregunta incómoda: ¿puede sobrevivir un formato competitivo nuevo si casi nadie quiere construirlo? La FIA aprobó el kit; los fabricantes, en su mayoría, dijeron que no. Esa brecha entre lo que se aprueba en una sala de reuniones y lo que ocurre después en los talleres es, quizás, el problema central que el WRC necesita resolver antes de 2027.
