martes, julio 7, 2026
Vega Media Press
  • Actualidad
    • Economía
    • Movilidad
  • Gastronomía
  • Historia
  • Turismo
No Result
View All Result
Vega Media Press
Home Sin categoría

Con temperaturas que superarán los 40 °C, la piel envejecida enfrenta un verano de riesgo que muchos subestiman

by Dirección
7 de julio de 2026
in Sin categoría
Anciana con piel envejecida sostiene protector solar en un parque bajo el sol extremo del verano en España

Una mujer mayor descansa en un parque urbano bajo un calor extremo de más de 40 °C en España, exponiendo la vulnerabilidad de la piel envejecida en verano.

Las olas de calor ya no sorprenden, pero siguen subestimando a quienes más exponen. Con temperaturas que rozarán o superarán los 40 °C en buena parte del país, el riesgo solar en personas mayores se cuela en los momentos más cotidianos: un paseo matinal, una terraza a mediodía, el camino a pie hasta la farmacia.

La piel envejece y, con ella, pierde grosor, elasticidad y capacidad de recuperación. El daño acumulado durante décadas hace que incluso una exposición breve pueda dejar marca. Y sin embargo, la protección solar sigue tratándose, en muchos casos, como algo reservado para la playa.

Una piel que ya no se defiende igual

Con los años, la piel cambia de formas que no siempre se ven a simple vista. Se vuelve más fina, más seca, y su capacidad de regenerarse se ralentiza notablemente. A eso se suma el daño solar acumulado durante décadas, que no desaparece sino que se va expresando en manchas, lesiones o irritaciones que antes no estaban.

La doctora Cristina Villegas, jefa de servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, lo explica con claridad: una quemadura solar en una persona mayor tiene más impacto que en un adulto joven. La piel más fina tarda más en recuperarse, y si ya existen heridas, úlceras, manchas previas o cicatrices recientes, la radiación agrava la zona y dificulta aún más ese proceso.

Todo esto convierte la protección solar en algo que va mucho más allá de la estética. Es una medida de salud con consecuencias reales en la movilidad, el descanso y la calidad de vida.

El obstáculo invisible: aplicar la crema correctamente

Conocer la recomendación no siempre es suficiente. El problema, en muchos casos, es poder llevarla a cabo. La rigidez en los hombros, la pérdida de fuerza en las manos o el deterioro cognitivo hacen que zonas como la espalda, los pies o la parte posterior de las piernas queden sin proteger con frecuencia. No por descuido, sino por limitación real.

Miriam Piqueras, directora Médica de Sanitas Mayores, subraya que ayudar a aplicar el protector también forma parte del cuidado preventivo. No es un gesto menor: evita molestias que después limitan salidas, descanso o movilidad. La fotoprotección debe adaptarse a la situación funcional de cada persona. No existe una rutina única válida para todos.

Cuándo, cuánto y cómo aplicar el protector

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recomienda aplicar el protector unos 30 minutos antes de salir, sobre piel limpia y seca. En personas mayores, hacerlo antes de vestirse facilita cubrir zonas que después quedan parcialmente tapadas por la ropa.

La cantidad importa tanto como el momento. Para la cara, se utilizan como referencia dos líneas de producto extendidas en dos dedos; para el cuerpo, la AEMPS recomienda unos 30 ml cuando hay muchas zonas expuestas. Una capa demasiado fina reduce considerablemente la protección real. Además, una sola aplicación no dura todo el día: el protector debe renovarse cada dos horas y siempre después de sudar, bañarse o secarse con toalla. La franja entre las 12:00 y las 16:00 horas es la que conviene evitar.

Las zonas que casi siempre quedan sin proteger

Las orejas, el dorso de las manos y los empeines reciben mucha radiación durante paseos o en terrazas, y son también las que con más frecuencia quedan sin cubrir. No porque se ignoren, sino porque se olvidan en el momento de aplicar la crema.

El cuero cabelludo es otra área vulnerable, especialmente en personas con poco cabello: si no se usa sombrero, necesita protección directa. Los labios requieren un bálsamo con factor de protección solar. Seguir siempre el mismo orden —cara, orejas y cuello, luego manos, antebrazos y piernas, y por último los empeines— ayuda a no saltarse ninguna zona y puede convertirse en un hábito sencillo.

Más allá de la crema: hábitos que completan la protección

El protector solar es imprescindible, pero no lo es todo. La AEMPS recuerda que no sustituye al sombrero, las gafas de sol ni la ropa ligera que cubra la piel; estas medidas se complementan y, juntas, reducen el riesgo de forma significativa.

Organizar las salidas a primera hora de la mañana o al caer la tarde es un ajuste sencillo con un impacto real. También conviene revisar el estado del producto antes de usarlo: las cremas alteradas por el calor, o abiertas desde el verano anterior, pueden haber perdido eficacia.

Incorporar el protector a la rutina diaria, igual que la hidratación o la medicación pautada, es quizás el cambio más importante. El verano seguirá siendo cada vez más caluroso. La pregunta no es si protegerse, sino cómo hacerlo de forma constante y adaptada a cada situación. Quienes acompañan a personas mayores tienen también un papel clave en ese proceso.

Tags: calorcuidadosdermatologíapiel envejecidaprotección solarsaludverano
Previous Post

Lexington, Yorktown y… la Armada española: el frente olvidado sin el que EE.UU. nunca habría existido

Next Post

Murcia aprueba un decreto para construir 25.000 viviendas asequibles entre promesas y acusaciones de anuncio vacío

Categorías

  • Actualidad
  • Deportes
  • Economía
  • Gastronomía
  • Historia
  • Movilidad
  • Sin categoría
  • Turismo

Archivos

  • julio 2026
  • junio 2026
  • agosto 2025
  • julio 2025
  • junio 2025
  • marzo 2025
  • febrero 2025
  • Política de privacidad
  • Términos y Condiciones de Uso
  • Política de Cookies

© 2025 Vega Media Press

No Result
View All Result
  • Actualidad
    • Economía
    • Movilidad
  • Gastronomía
  • Historia
  • Turismo

© 2025 Vega Media Press