Mariam subió al estrado de la Consejería de Política Social de Murcia y, ante una sala llena, contó lo que significó que una familia le abriera la puerta con 17 años. «Me hicieron sentir hija, sobrina, nieta», dijo. Los aplausos llegaron antes de que terminara de hablar.
Su historia no es solo la suya. En la Región hay más de 1.300 menores bajo tutela pública, y encontrar hogares para ellos —especialmente para los más mayores— sigue siendo uno de los retos más urgentes del sistema de protección.
Una voz que venía del otro lado
Mariam tiene 24 años. Laura, 29. Las dos crecieron dentro del sistema de protección de la Región de Murcia y, en momentos distintos de su infancia y adolescencia, encontraron una familia que les abrió la puerta. Hoy trabajan como educadoras con menores que atraviesan exactamente lo que ellas vivieron.
Sus testimonios fueron el centro del acto de presentación de la primera guía de acogimiento familiar de la Región de Murcia, celebrado en la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad. El manual fue elaborado junto a Cruz Roja para que el desconocimiento no se convierta en un obstáculo para quienes se plantean acoger.
Mariam fue acogida con 17 años, una edad en la que muchas familias dudan. Desde el primer momento sintió que pertenecía a ese hogar, y ese vínculo le dio algo más que un techo: le dio una dirección. «Tuve muy claro que mi vocación era seguir acompañando a esos niños que se encuentran en la situación que un día tuve yo», explicó ante la sala.
El miedo de empezar desde cero
Laura llegó a su familia acogedora con 11 años. Era un hogar monoparental, y el miedo era mutuo. «Tanto mi madre como yo teníamos mucho miedo porque era un comienzo tanto para ella como para mí», recordó. Ese miedo compartido no impidió que la convivencia funcionara —al contrario, fue el punto de partida de lo que construyeron juntas.
«Es una aventura donde dos personas empiezan un mundo desde el principio», dijo Laura, con la voz quebrada. «Acoger a un niño, da igual la edad, es darle la oportunidad de que haya algo más».
Lo que muestran estas historias es que el acogimiento no responde a un perfil único. Funciona con niños pequeños y con adolescentes, en familias tradicionales y en hogares monoparentales. El formato importa menos que la disposición real a acompañar.
610 niños en acogimiento y 46 menores de 6 años aún en centros
El sistema de protección de Murcia tutela actualmente a más de 1.300 menores. De ellos, 610 están en acogimiento familiar —casi el 47% del total—, una cifra relevante que deja todavía mucho margen por recorrer.
La prioridad más urgente son los niños más pequeños. Ahora mismo, 46 menores de 6 años siguen viviendo en centros de acogida. La cifra ha bajado un 27% en un año —eran 63 hace doce meses—, lo que indica que el sistema avanza. Pero 46 niños de esa edad sin un hogar familiar siguen siendo 46 demasiados. En esa misma franja de edad, 220 niños ya están en acogimiento familiar en la Región.
Para sostener ese avance, la Consejería ha incrementado hasta 740.000 euros la partida destinada a compensaciones económicas y apoyos para las familias acogedoras. La consejera Conchita Ruiz subrayó que ese respaldo forma parte del compromiso institucional con el modelo.
Una guía para despejar dudas y abrir puertas
La nueva guía, elaborada por la Dirección General de Familias con Cruz Roja, está pensada para ser útil desde la primera lectura. Se organiza en torno a información básica sobre el sistema de protección, tipos de herramientas disponibles y recursos y normativa vigente, con un lenguaje accesible orientado a resolver dudas concretas.
Dentro del sistema existen cuatro modalidades. El acogimiento de urgencia se aplica principalmente a menores de seis años mientras se decide la medida más adecuada; el temporal se activa cuando se prevé el regreso a la familia biológica; el permanente entra en juego cuando esa reunificación ya no es posible; y el especializado implica atención profesional por parte de la familia acogedora, con plena disponibilidad y compensación económica.
Existe también la figura de la familia amiga: una opción para quienes no pueden acoger de forma continua, pero sí quieren ofrecer a un menor fines de semana, vacaciones o periodos festivos en un entorno familiar. La guía está disponible de forma gratuita en acoge.carm.es e incluye información sobre cómo se seleccionan las familias, los pasos del proceso y consejos para facilitar la adaptación.
Por qué el acogimiento importa más allá de un hogar
La vocación de Mariam no nació el día que llegó a su familia de acogida. Empezó a gestarse durante los seis años que pasó antes en un centro de menores, y se fue asentando cuando entró en un piso de emancipación para extutelados y aprovechó ese tiempo para estudiar Trabajo Social. El acogimiento fue un paso más en un camino que ella misma fue construyendo.
María Teresa Sánchez, presidenta de Cruz Roja en Murcia, destacó que no todas las comunidades autónomas cuentan con un proyecto conjunto de estas características. Eso convierte a esta guía en algo más que un documento informativo: es una señal de que existe voluntad institucional y organizativa detrás.
Quizás lo más revelador del acto no fue ningún dato. Fue ver a dos jóvenes que un día necesitaron que alguien les abriera la puerta, y que hoy son quienes acompañan a otros a cruzarla. El acogimiento marcó sus vidas. Con su trabajo, ellas marcan las de otros. Vale la pena preguntarse cuántas historias como la suya están esperando a que alguien dé el primer paso.
