Quien llega a la región de Los Lagos convencido de haber entendido ya la Patagonia chilena —el volcán Osorno, Chiloé, Puerto Montt— puede encontrarse de pronto ante un valle glaciar que apenas figura en los itinerarios habituales. El valle del río Puelo nace en Argentina y desemboca en el estuario de Reloncaví, flanqueado por parques nacionales y reservas privadas. Lagos de color turquesa, bosques nativos milenarios y aguas termales volcánicas: un territorio de primer nivel mundial que el viajero europeo, en su mayoría, todavía no ha descubierto.
Un valle glaciar entre parques nacionales
El valle del Puelo no es un descubrimiento reciente. Lleva siglos ahí, entre la cordillera y el mar interior. Lo que cambia es la mirada del viajero que empieza a encontrarlo.
Situado en la región de Los Lagos, el río Puelo nace en territorio argentino y recorre el paisaje hasta desembocar en el estuario de Reloncaví. A lo largo de ese trayecto, el valle queda custodiado por tres parques nacionales: Vicente Pérez Rosales y Alerce Andino al norte, y el Pumalín Douglas Tompkins al sur.
El paisaje no es uniforme. A cotas bajas predominan los bosques siempre verdes, densos y húmedos. Al ascender, el terreno se vuelve más seco y abierto, con una personalidad distinta que recuerda que aquí la cordillera impone sus propias reglas. Entre la fauna que habita este territorio figuran el puma y el pudú, uno de los ciervos más pequeños del mundo. No son fáciles de avistar, pero su presencia define el carácter salvaje del lugar.
Tawa, el lodge que ganó un premio mundial de arquitectura
Martín Gildemeister es ingeniero y alpinista. Ha escalado dos ochomiles. Cuando llegó al lago Tagua Tagua junto a su mujer, Camila Vial, supo que ese era el lugar. Así nació Tawa, Refugio del Puelo.
El proyecto arquitectónico fue obra de Antonia Pellegrini, cuyo trabajo recibió reconocimiento en el World Architecture Festival —el WAF— por la manera en que integró el volumen geométrico del lodge en el entorno natural sin imponerse a él. Una geometría precisa que dialoga con el bosque en lugar de ignorarlo.
El lodge cuenta con ocho habitaciones, cada una bautizada con el nombre de un árbol nativo, y todas se abren al paisaje del lago Tagua Tagua. La arquitectura de aires nórdicos convive con la madera local y las techumbres prominentes propias de las construcciones de la zona. Tawa forma parte del portfolio de Chile Adicto Hoteles, una plataforma que reúne los 75 mejores alojamientos del país. Su director ejecutivo, Patricio Miñano, lo describe como único tanto por su emplazamiento como por su arquitectura, su servicio y su catálogo de exploraciones.
La ruta de los Cuatro Lagos: diez horas entre fronteras
Si hay una experiencia que define el valle del Puelo, es esta. La ruta de los Cuatro Lagos combina navegación, vehículos todoterreno y senderismo en una travesía de unas diez horas. No es un paseo. Es una inmersión.
El itinerario cruza el lago Tagua Tagua y continúa por los lagos Azul, Las Rocas e Inferior hasta alcanzar la frontera entre Chile y Argentina, en el nacimiento mismo del río Puelo. Un corredor natural que conecta dos países sin que el paisaje lo perciba como una interrupción.
Lo que queda grabado no es el mapa, sino los detalles: aguas de un azul turquesa que parece irreal, árboles cuya corteza acumula humedad cuando la toca un rayo de sol, pequeños altares de madera con vírgenes abrazadas por la vegetación. El paisaje habla en voz baja, pero sin parar. El programa Full Experience de Tawa articula este tipo de expediciones de día completo, y es desde ahí desde donde se accede a la ruta, a caminatas por el bosque nativo y a los pozones escondidos del río.
Termas del Sol: un spa volcánico al aire libre junto al estuario
Samuel del Sol recorrió más de 33.000 kilómetros en coche, subiendo y bajando valles de Chile, antes de encontrar el lugar. «No escogí el lugar, el lugar me escogió a mí», recuerda. Lo encontró en las faldas del volcán Yate, junto al estuario de Reloncaví.
Su socia y esposa, la arquitecta Jacinta León, diseñó el spa al aire libre: diez piscinas termales de piedra con temperaturas entre los 36 °C y los 45 °C, alimentadas por una fuente volcánica que brota a 60 °C. El entorno reúne 5.000 especies nativas y vistas panorámicas que cambian con cada hora del día.
Las termas están abiertas con cualquier clima. Lluvia, viento o sol: el agua no espera. El Ritual Patagónico ofrece ocho experiencias encadenadas —desde la reflexología con piedras y la exfoliación natural hasta la sauna, la tina de hielo y los baños con hierbas medicinales— en una secuencia que termina en silencio y cuarzo.
Sobrevolar el Puelo: la despedida desde el aire
El regreso a Puerto Montt puede hacerse por carretera. Pero existe otra opción: una avioneta que ahorra casi dos horas y ofrece una perspectiva que la carretera nunca puede dar. Desde el aire, el valle del Puelo se revela entero: lagunas, volcanes, el Pacífico en el horizonte.
Austral Fjords es la única empresa que opera hidroaviones en Chile. Uno de sus socios, Francisco Rodríguez, señala que el Valle Cochamó, con sus murallas de granito, es el más imponente visto desde el aire. Lo llaman el Yosemite de Sudamérica. La comparación es generosa, pero quizás innecesaria.
Y ahí está la pregunta que el Puelo deja flotando cuando el avión aterriza: ¿cuántos lugares como este siguen esperando, sin etiquetas prestadas ni analogías de otro continente, a que alguien simplemente llegue y los vea?
