Cada día, miles de ciclistas pedalean por arcenes de carretera, motoristas avanzan entre retenciones en autopistas y usuarios de patinetes eléctricos cruzan calles de ciudad. Todos comparten el asfalto bajo unas normas que, hasta ahora, no siempre contemplaban su realidad.
A partir del 1 de octubre de 2026, eso cambia. El Real Decreto 518/2026, publicado en el BOE el 26 de junio, introduce una de las reformas más profundas del Reglamento General de Circulación de los últimos años, con un foco claro: los usuarios más expuestos de la vía.
Una nueva categoría legal: quiénes son los ‘usuarios vulnerables’
Antes de esta reforma, el Reglamento General de Circulación carecía de una definición legal del término «usuario vulnerable». El Real Decreto 518/2026 lo establece por primera vez en la historia del tráfico español.
La norma identifica expresamente dentro de esta categoría a los peatones —incluidas personas con discapacidad, mayores, menores y personas con movilidad reducida—, ciclistas, conductores de vehículos de movilidad personal y conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores.
Esta definición no es un gesto simbólico. Es la base jurídica sobre la que se construyen todas las nuevas obligaciones del decreto, y sin ella muchas de las medidas que siguen carecerían de fundamento legal claro.
Adelantamientos más seguros: menos velocidad y más espacio lateral
Uno de los cambios más directos afecta a cómo adelantar a un usuario vulnerable fuera de poblado. Desde octubre será obligatorio reducir la velocidad al menos 20 km/h respecto al límite de la vía antes de iniciar la maniobra, manteniéndola durante todo el adelantamiento.
La distancia lateral mínima de 1,5 metros se mantiene. En carreteras con más de un carril por sentido, sin embargo, la norma exige ahora un cambio completo de carril; desplazarse parcialmente ya no es suficiente.
Los grupos de ciclistas se consideran una sola unidad móvil. Eso obliga a completar el adelantamiento del grupo entero antes de regresar al carril. En la práctica, en una vía limitada a 90 km/h, solo se podrá adelantar a un ciclista a un máximo de 70 km/h.
El carril de emergencia y los motoristas en el arcén, por fin regulados
El pasillo que los conductores abrían instintivamente durante los atascos en autopista ya existía en la práctica. Lo que faltaba era su regulación específica, y el nuevo RGC lo resuelve.
En vías de dos carriles por sentido, ese pasillo debe formarse entre ambos carriles. En vías de tres o más, entre el carril izquierdo y el contiguo. La norma también prohíbe los adelantamientos en caso de nieve y obliga a circular por el carril más a la derecha.
Las motocicletas ganan una posibilidad hasta ahora inédita: podrán circular por el arcén en tramos habilitados expresamente, con señalización específica y previo acuerdo entre el titular de la vía y la Jefatura Central de Tráfico. Solo se aplica cuando la congestión detenga la circulación. La velocidad máxima es de 30 km/h, en fila de uno y sin poner en riesgo a otros usuarios del arcén.
Patinetes y VMP: edad mínima, casco obligatorio y más restricciones
Los vehículos de movilidad personal también reciben un marco legal más definido. Por primera vez, el RGC fija una edad mínima de 15 años para conducirlos.
El casco homologado pasa a ser obligatorio. Queda prohibida la circulación por autopistas, autovías y travesías, aunque se permite en vías ciclistas o en aquellas donde los vehículos de motor no puedan circular. La prohibición de circular por aceras no varía.
Una medida tiene fecha de entrada en vigor diferente: a partir de octubre de 2027, los VMP deberán llevar el alumbrado encendido en todo momento, incluso de día.
Nuevo equipamiento obligatorio y normas urbanas de alcance estatal
El decreto amplía el equipamiento de protección exigido. Los motoristas en vías interurbanas deberán llevar guantes y calzado cerrado que cubra todo el pie; en vías urbanas, el calzado cerrado es igualmente obligatorio.
Los ciclistas profesionales en ciudad y los trabajadores que usen moto, bicicleta o VMP en su actividad laboral deberán llevar casco y chaleco reflectante. Son colectivos con alta exposición diaria que hasta ahora no tenían esta exigencia de forma explícita.
En ciudad, las bicicletas deberán circular preferentemente por el centro del carril, mantener cinco metros de distancia con el vehículo de delante y podrán adelantar tanto por la derecha como por la izquierda. Los ayuntamientos podrán regular zonas de prioridad residencial y caminos escolares seguros, siempre con prioridad absoluta para los peatones en zonas peatonales.
Qué viene ahora
El 1 de octubre de 2026 es la fecha clave para la mayoría de estas medidas, pero el proceso no termina ahí. La obligación del alumbrado permanente en VMP no llegará hasta octubre de 2027, y la habilitación de tramos para motoristas en el arcén dependerá de acuerdos caso a caso entre titulares de vía y Tráfico.
La dirección del cambio es clara: las normas de circulación españolas avanzan hacia una mayor protección de quienes más riesgo asumen en la carretera. Si eso se traduce en una modificación real de la conducta de los conductores —y en una reducción de la siniestralidad— será lo que determine si esta reforma cumple su promesa.
