El CD Castellón ultima los detalles de una pretemporada más exigente que las anteriores. El club albinegro ha confeccionado un calendario de seis amistosos en menos de tres semanas, con rivales que incluyen varios equipos de Primera División y una concentración fuera de la provincia.
El nivel de los elegidos marca la diferencia respecto a veranos anteriores. Desde un duelo habitual en Paterna hasta un partido histórico en tierras alicantinas, el programa de preparación traza una hoja de ruta progresivamente más intensa de cara al regreso a Segunda División.
Un verano de trabajo antes de la Segunda División
El CD Castellón retoma los entrenamientos la próxima semana con las pruebas médicas como punto de partida. La base de operaciones será la Ciudad Deportiva Globeenergy, en la Coma de Borriol, aunque el equipo también realizará una concentración en Olot, en la provincia de Girona, tal y como sucedió la temporada pasada.
Pablo Hernández dirige un grupo que afronta el regreso a la categoría de plata del fútbol español. El inicio oficial está previsto para el fin de semana del 15 de agosto, un margen ajustado para perfilar el once y consolidar un modelo de juego que aún tiene mucho por definir.
Los primeros pasos: Sabadell y Valencia CF
El primer amistoso llega el 18 de julio ante el CE Sabadell, encuentro que servirá además para estrenar la Ciudad Deportiva Globeenergy como escenario de preparación. El rival es uno de los recién ascendidos a Segunda División, lo que añade un componente liguero al duelo: ambos equipos volverán a verse durante el campeonato.
El 25 de julio, el Castellón visita la Ciudad Deportiva de Paterna para medirse al Valencia CF. El choque ante el conjunto valencianista es ya un clásico de los últimos veranos. Supone también la primera prueba ante un rival de Primera División y una referencia clara sobre el estado del equipo en ese momento de la pretemporada.
Concentración en Girona: Girona FC y Deportivo Alavés
La concentración en tierras gerundenses incluye dos compromisos de entidad. El 29 de julio, el Castellón se enfrenta al Girona FC en la Ciudad Deportiva del conjunto catalán. Dos días más tarde, el 31 de julio, los albinegros juegan ante el Deportivo Alavés en el Campo Municipal de Olot.
El duelo ante el Alavés repite un cruce que ya se produjo en la preparación del verano anterior, lo que aporta referencias comparativas al cuerpo técnico. Hay que apuntar, además, que el rival del partido previsto para el 22 de julio aún está pendiente de confirmar.
El tramo final: Hércules CF y Levante UD en 24 horas
La última semana antes del inicio liguero concentra dos amistosos en menos de 24 horas. El viernes 7 de agosto, el Castellón visita el estadio José Rico Pérez para medirse al Hércules CF, actualmente en Primera RFEF. El histórico conjunto alicantino representa una prueba de exigencia física y táctica en uno de los estadios con mayor tradición del fútbol español.
Al día siguiente, el sábado 8 de agosto, el Castellón recibe al Levante UD en la Ciudad Deportiva Globeenergy. El Levante milita en Primera División, lo que convierte este partido en el examen más exigente de toda la pretemporada. Dos encuentros en tan poco tiempo medirán el fondo físico del grupo antes del estreno oficial, que llegará con la visita a la Real Sociedad B.
Mejoras en el SkyFi Castalia de cara a la nueva temporada
Mientras el equipo trabaja sobre el césped, el club aprovecha el verano para acometer mejoras en el estadio SkyFi Castalia. Entre las actuaciones previstas figuran trabajos vinculados a la seguridad, nuevas zonas VIP en la Tribuna Alta, la reorganización de los espacios destinados a los medios de comunicación, y mejoras en los vestuarios y el gimnasio.
Las obras reflejan la voluntad del club de adaptar sus instalaciones a las exigencias de la Segunda División. No se trata únicamente de un ascenso deportivo: el Castellón quiere que la experiencia del aficionado en Castalia esté a la altura de la categoría.
El calendario de amistosos, progresivamente más exigente a medida que avanza el verano, apunta en la misma dirección. Cada partido añade un escalón de dificultad. Cuando llegue el 15 de agosto, el equipo habrá medido sus fuerzas ante rivales de Segunda, Primera RFEF y Primera División. Lo que queda por responder es si esa progresión se traducirá en resultados cuando empiece lo que de verdad importa.
