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Más de 150 radares vigilan las carreteras valencianas este verano: dónde están y qué tipo de control te puedes encontrar

by Dirección
12 de julio de 2026
in Movilidad
Radar fijo de control de velocidad en una autopista española con tráfico intenso de verano al atardecer

Más de 150 radares vigilan las carreteras valencianas este verano, controlando la velocidad en tramos de alta densidad de tráfico estival.

Las carreteras de la Comunidad Valenciana se convierten cada verano en uno de los corredores más transitados de España. El calor, las vacaciones y el turismo multiplican los desplazamientos entre Alicante, Castellón y Valencia, y la DGT responde con un dispositivo de control que no ha dejado de crecer.

Este verano, más de 150 cinemómetros vigilan esas vías. Fijos, móviles y de tramo: cada tipo funciona de forma distinta, y no todos los conductores saben distinguirlos antes de que sea demasiado tarde.

Un dispositivo de vigilancia que no para de crecer

España supera los 2.200 radares distribuidos por toda su red viaria. De ese total, 156 cinemómetros corresponden a la Comunidad Valenciana, una cifra que refleja años de ampliación progresiva del sistema. La DGT, dirigida por Pere Navarro, ha reforzado de forma sostenida la presencia de cámaras en las vías con mayor historial de accidentes, sobre todo durante los meses de verano, cuando el volumen de tráfico se dispara.

El crecimiento responde a una estrategia concreta. Los datos de siniestralidad acumulados durante años orientan las prioridades hacia los tramos donde los excesos de velocidad han tenido consecuencias más graves. El resultado es una red que combina tres modalidades: radar fijo, radar móvil y radar de tramo.

Qué diferencia a un radar fijo, uno móvil y uno de tramo

Los 66 radares fijos están instalados en un punto concreto de la carretera y miden la velocidad del vehículo al pasar por ese lugar. Son los más sencillos de identificar gracias a la señalización obligatoria que los precede.

Los 77 radares móviles funcionan de otra manera. Pueden desplazarse y cubrir tramos más amplios, lo que dificulta anticiparse a su posición. Su ubicación varía, y eso obliga al conductor a mantener una velocidad constante en todo el tramo indicado, no solo en un punto concreto.

Los 13 radares de tramo son los más exigentes. Calculan la velocidad media del vehículo entre dos puntos separados por una distancia determinada. Frenar al ver la cámara no tiene ningún efecto: el sistema ya ha registrado cuánto tiempo tardó el vehículo en recorrer el tramo completo desde el inicio.

Valencia, la provincia más vigilada

Con 69 cinemómetros, Valencia encabeza el ranking provincial. Las vías rápidas como la A-3, la A-7 y las carreteras CV-60 y CV-500 concentran una densidad especialmente alta de controles.

La CV-60 ilustra bien el concepto de vigilancia en capas: en esa misma carretera conviven radares fijos, móviles y de tramo, de modo que el control no se limita a un punto aislado sino que se extiende durante kilómetros. Algunos radares de tramo de esta vía alcanzan casi seis kilómetros de longitud.

Los accesos a la ciudad también están muy vigilados. La CV-30, la V-23 y la V-30 cuentan con radares de tramo que controlan la velocidad media en las entradas a la capital, mientras que las carreteras CV-415 y CV-470 acumulan varios tramos de radar móvil consecutivos, lo que implica una vigilancia prácticamente continua en esas rutas.

Castellón y Alicante: la N-340, eje central del control

Castellón suma 45 radares. La N-340 es, con diferencia, la vía más controlada de la provincia: en ella se combinan radares fijos, móviles y de tramo en una secuencia casi ininterrumpida. Algunos de sus radares de tramo alcanzan longitudes de hasta 2,8 kilómetros, lo que obliga a mantener la velocidad adecuada durante varios minutos consecutivos.

Alicante cierra el ranking provincial con 42 cinemómetros. La N-332 es la arteria más vigilada de esta provincia, con más de veinte puntos de control entre radares fijos y móviles repartidos a lo largo de su trazado. Las carreteras CV-865, CV-900 y CV-95 tienen radares móviles que cubren tramos de hasta 22 kilómetros sin interrupción, una extensión que no deja margen para descuidos.

Cómo preparar el viaje sin sorpresas

Antes de salir, consultar el mapa oficial de radares de la DGT permite conocer qué tipo de control hay en cada tramo. Es un recurso gratuito y actualizado, especialmente útil en rutas largas.

Las aplicaciones de navegación también informan sobre la posición de los radares móviles en tiempo real, aunque su fiabilidad puede variar según la fuente y la frecuencia de actualización.

Con los radares de tramo, la clave es no confiar en reducir la velocidad al ver la señal. El sistema ya lleva un registro desde el punto de entrada. Circular a una velocidad adecuada durante todo el trayecto —no solo en los metros previos a la cámara— es la única estrategia que funciona en todos los casos. Los 156 cinemómetros de la Comunidad Valenciana no dejan un margen real para improvisar.

Tags: comunidad valencianacontrol de velocidadDGTradaresseguridad vialverano
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