Cada año, la economía española pierde cerca de 400 millones de jornadas laborales por bajas médicas. El coste total supera los 92.000 millones de euros —el 5,8% del PIB—, más de 34.000 millones más que en 2018.
No se trata de una fluctuación puntual. En solo cinco años, la tasa de absentismo por incapacidad temporal ha crecido un 34%, una tendencia que preocupa cada vez más a empresas, gestores de recursos humanos y responsables de política económica.
Un problema que no para de crecer
La tasa media nacional de jornadas perdidas por incapacidad temporal se sitúa en el 6% del total de horas pactadas. El porcentaje puede parecer modesto, pero su trayectoria cuenta otra historia: entre 2019 y 2024 creció un 34%. El punto de inflexión fue la pandemia y, desde entonces, el fenómeno no ha remitido.
El impacto sobre las arcas públicas es directo y cuantificable. En 2025, la Seguridad Social destinó 18.413 millones de euros a prestaciones por incapacidad temporal. A eso se suma el coste que asumen las empresas: unos 34.000 millones de euros anuales estimados en absentismo.
El estudio elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y Umivale Activa amplía el foco. Cuando se incorpora la producción potencial destruida, el impacto total asciende a 92.000 millones de euros en 2024, el equivalente al 5,8% del PIB español. Son 34.200 millones más que en 2018.
El mapa de las ausencias: de Las Palmas a Jaén
Detrás de la media nacional se esconde una brecha territorial considerable. Las Palmas encabeza el ranking provincial con una tasa del 8,64% de jornadas perdidas, seguida de Vizcaya (8,54%). Completan el grupo de las diez provincias con mayor absentismo territorios gallegos, vascos y canarios: Lugo, Álava, La Coruña, Santa Cruz de Tenerife, Palencia, Pontevedra, León y Ourense.
En el extremo opuesto está Jaén, con la tasa más baja del país: 4,40%. Le siguen Córdoba (4,63%), Zamora (4,81%) y Ávila (4,85%). La diferencia entre ambos extremos alcanza 4,2 puntos porcentuales, una brecha que el propio estudio califica de profunda.
El peso en volumen absoluto se concentra donde hay más empleo. Cataluña acumula 75,6 millones de jornadas perdidas al año, Madrid 61,6 millones y Andalucía 59,1 millones. Entre las tres suman casi el 50% del total nacional, proporción coherente con su mayor número de ocupados.
Las regiones donde más ha crecido el absentismo
No todas las comunidades han evolucionado al mismo ritmo. Canarias y Galicia lideran el incremento de los últimos seis años con un aumento del 64%, muy por encima de la media nacional del 44%.
Asturias (+55%), Extremadura (+54%), Murcia y Castilla y León (ambas con +51%) también superan ese promedio con claridad. Son territorios con perfiles productivos y demográficos muy distintos entre sí, lo que sugiere que no existe una causa única detrás del crecimiento. Los expertos señalan la estructura productiva, la demografía laboral y los sectores predominantes de cada región como factores explicativos, aunque la combinación varía según el caso. El resultado, sin embargo, es siempre el mismo: más jornadas perdidas, año tras año.
Los sectores más afectados
El sector con mayor tasa de absentismo en España es el de actividades administrativas y servicios auxiliares, que engloba limpieza, seguridad privada y empresas de trabajo temporal. En Murcia alcanza el 14,22% de jornadas perdidas y supera el 10% en País Vasco, Galicia, Cantabria, Asturias, Extremadura y la Comunidad Valenciana.
El suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos ocupa el segundo lugar en varias comunidades, con sus tasas más altas en Canarias (11,55%) y Galicia (11,30%). Las actividades sanitarias aparecen de forma sistemática entre las primeras posiciones del ranking nacional, con un 9,68% en País Vasco.
La estructura económica de cada territorio marca diferencias claras. En Canarias, la hostelería roza el doble dígito con un 9,98%; en Asturias, la industria lidera la tabla autonómica con un 11,10%. El absentismo tiende a concentrarse donde el trabajo es más físico, más irregular o más exigente.
España, a la cabeza de la OCDE
La dimensión internacional añade perspectiva. Según un estudio elaborado por técnicos de la OCDE y entregado al Ministerio de Seguridad Social, España es el tercer país con más absentismo de la organización, con una media de 4,9 semanas perdidas por trabajador al año.
Solo Noruega (5,9 semanas) y Finlandia (5 semanas) superan a España. Por detrás quedan Francia y Portugal (4,1 semanas), Alemania (3,6 semanas) e Italia (0,9 semanas). La distancia con las grandes economías europeas es considerable.
La OCDE recomienda medidas que faciliten la reincorporación progresiva de los trabajadores. En esa línea, el Ministerio de Seguridad Social ha esbozado una propuesta que permitiría compatibilizar el salario con la prestación en bajas de más de 180 días. Cómo evolucione esa iniciativa será una de las claves a seguir en los próximos meses.
