Ocho de cada diez coches que vende Nissan en España ya son electrificados. El propio CEO de la marca en el país cifra esa proporción en el 81% de las ventas, un dato que resume un recorrido iniciado mucho antes que el de casi cualquier competidor: Nissan llegó al eléctrico masivo cuando el resto del sector apenas lo contemplaba.
Ahora la marca afronta un momento distinto. La reestructuración global anunciada desde Japón, una gama en plena renovación y un mercado español que todavía no ha dado el salto definitivo al vehículo eléctrico configuran un escenario más complejo. Christian Costaganna, al frente de Nissan España desde 2024, explica qué significa todo eso para los conductores de aquí.
Una marca en plena transformación global
La reestructuración que Iván Espinosa presentó en Yokohama no es un ajuste menor. El CEO mundial de Nissan anunció una reducción de la gama de 56 a 45 modelos, organizados en cuatro familias: Core, Heartbeat, Growth y Partner. Cada familia responde a una lógica distinta, desde los modelos que sostienen el volumen de ventas hasta los desarrollados en colaboración con otros fabricantes, como el Micra o el próximo Juke eléctrico, ambos junto a Renault.
También cambia el ritmo. Nissan quiere reducir el tiempo de lanzamiento de nuevos vehículos un 40%, pasando de una media de 50 meses a 30 o menos. Ciclos más cortos, mayor agilidad ante un mercado que no deja de moverse.
Los mercados prioritarios hasta 2030 son Japón, Estados Unidos y China. Europa no figura en ese grupo, lo que abre interrogantes sobre el papel del continente en la nueva Nissan. Costaganna, sin embargo, tiene una respuesta clara para quien se lo pregunta.
España, segundo mercado europeo de Nissan
España no es un mercado secundario para Nissan. Es el segundo más importante del continente y el noveno a nivel mundial. Ese peso explica por qué Costaganna defiende que Europa no será tratada como «segundo plato» pese a la reorientación estratégica global.
Un dato respalda esa posición: el 87% de los vehículos que Nissan vende en Europa se fabrican en el propio continente. No es una marca que opere Europa desde fuera. Sus raíces productivas están aquí, y son sólidas.
La tecnología híbrida e-Power, presente en el Qashqai y el X-Trail, se consolida como la principal vía de entrada a la electrificación para quienes todavía no están listos para el eléctrico puro. Costaganna no confirmó si más modelos recibirán esa tecnología en Europa, pero tampoco lo descartó.
Una gama cada vez más eléctrica
El 81% de las ventas de Nissan en España ya corresponde a vehículos electrificados. Pocos fabricantes pueden igualar ese porcentaje hoy, y refleja un proceso iniciado mucho antes de que la electrificación se convirtiera en tendencia de sector.
La gama sigue evolucionando. Las nuevas generaciones de Leaf y Micra ya están en el mercado, mientras que el Ariya y el X-Trail recibirán renovaciones próximamente. El Juke eléctrico llegará como tercera generación de uno de los SUV urbanos más vendidos de la marca, siendo además la primera vez que ese modelo será exclusivamente eléctrico.
Aunque el Juke eléctrico se acerca, el actual Juke híbrido seguirá a la venta. Nissan no quiere dejar a nadie sin opción mientras el mercado termina de madurar. Más adelante, la gama podría incorporar un pequeño eléctrico urbano del segmento A, posiblemente sobre una plataforma compartida con el Renault Twingo.
El reto de España: infraestructura e incentivos
Para Costaganna, España no tiene un problema tecnológico. La tecnología existe, los coches están disponibles y los precios bajan. El problema es el ritmo, y acelerarlo requiere dos condiciones: incentivos estables e infraestructura de carga suficiente.
Costaganna amplía el foco cuando habla del vehículo eléctrico. Lo describe como una fuente de energía, no solo un medio de transporte. Las funciones V2X —que permiten al coche ceder energía a la red o al hogar— y la economía circular forman parte de ese argumento.
«Si queremos cerrar la brecha con Europa, España necesita ayudas claras, reglas estables y soluciones que hagan el eléctrico accesible para todos», afirma Costaganna. Sin esa base, la confianza del comprador no termina de consolidarse.
Ventajas concretas para quienes dan el salto
Nissan no espera a que el entorno mejore por sí solo. Su programa Go Electric ofrece instalación gratuita del punto de recarga doméstico, garantía de batería de hasta diez años y la posibilidad de cambiar de vehículo en tres meses si el comprador siente que el eléctrico no encaja en su día a día. El Micra eléctrico parte desde 19.100 euros con los descuentos y las ayudas del plan Auto+.
Los acuerdos con empresas energéticas añaden ventajas inmediatas. El convenio con Repsol incluye dos recargas gratuitas al mes hasta finales de año, lo que puede traducirse en más de 1.000 kilómetros mensuales sin coste de energía. El acuerdo con Zunder permite hasta 2.000 kWh gratuitos a través de la App Nissan Charge, equivalentes a unos 14.000 kilómetros o más de 1.000 euros ahorrados.
Lo que venga a continuación dependerá en parte de decisiones que están fuera del control de Nissan España: la política de incentivos, el despliegue de puntos de carga, la estabilidad regulatoria. Pero la marca ya ha elegido su dirección. La pregunta ahora es si el mercado y las instituciones terminarán de acompañar ese camino.
