En Sintra (Portugal), ante una audiencia de socios europeos, una delegación murciana presentó esta semana algo inusual: un proyecto europeo que no terminó al cerrar su financiación.
Lo que comenzó como un ejercicio de intercambio de buenas prácticas entre regiones se ha convertido en un mecanismo institucional permanente. Por primera vez, los 45 ayuntamientos de la Región de Murcia tienen un canal formal para influir en las decisiones que dan forma al transporte público regional.
Un proyecto europeo que dejó huella institucional
PROMOTER es un proyecto financiado por el programa Interreg Europe. Su objetivo era facilitar el intercambio de buenas prácticas en movilidad sostenible entre regiones europeas. La lógica era sencilla: identificar lo que funciona en un territorio y trasladarlo, adaptado, a otro. Lo que nadie tenía garantizado era que ese aprendizaje acabara convirtiéndose en algo duradero.
La Región de Murcia participó en PROMOTER con la Federación de Municipios de la Región de Murcia (FMRM) como pieza central, actuando de puente entre las instituciones europeas, el Gobierno regional y los 45 ayuntamientos. Esa posición intermediaria resultó clave. El conocimiento adquirido no quedó archivado en informes: encontró el camino hacia las políticas públicas.
La conferencia final del proyecto se celebró en Sintra los días 3 y 4 de noviembre de 2025 y reunió a los socios europeos para presentar resultados. La delegación murciana, encabezada por el presidente de la FMRM, Víctor Manuel López Abenza, y el director general de Movilidad y Transportes de la Comunidad Autónoma, José Antonio Verdú, acudió con algo concreto que mostrar.
La CIMES: cuando la cooperación se convierte en institución
El resultado más relevante que Murcia presentó en Sintra fue la creación de la Comisión Interinstitucional de Movilidad y Energía Sostenible, conocida como CIMES, cuyo origen está en un protocolo de colaboración firmado en mayo de 2025 entre la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la FMRM.
La CIMES tiene una composición paritaria: ambas instituciones están representadas en igualdad de condiciones. Su función principal es incorporar las necesidades de los municipios al desarrollo del Plan Director de Transporte de Viajeros de la Región de Murcia, de modo que lo que ocurre en pueblos y ciudades tenga peso real en las decisiones que se toman a escala regional.
Lo que distingue a este mecanismo es su continuidad. No desaparece cuando se agota la financiación europea. La CIMES opera bajo un marco de colaboración que se extiende hasta 2032, una estabilidad poco habitual en iniciativas nacidas al amparo de proyectos con fecha de caducidad.
Electrificación, multimodalidad y participación ciudadana: las prioridades del nuevo modelo
La CIMES no es solo un órgano de coordinación formal. Tiene una agenda estratégica definida, cuyos ejes principales son la electrificación del transporte público, la movilidad multimodal, la integración de servicios, la participación ciudadana y el aprovechamiento de energías renovables: prioridades que conectan directamente con los objetivos de descarbonización que marcan las políticas europeas de transporte.
El intercambio europeo también ha producido resultados concretos a escala local. El municipio de Lorquí es uno de los ejemplos más ilustrativos: allí se ha trabajado en adaptar una buena práctica procedente de Ostende (Bélgica), centrada en la creación de entornos escolares más seguros, la reducción de la velocidad del tráfico y la mejora de los espacios peatonales.
Este caso muestra cómo la cooperación entre regiones europeas no tiene por qué quedarse en lo abstracto. Una solución diseñada para una ciudad costera belga puede, con la adaptación adecuada, mejorar la vida cotidiana de los vecinos de un municipio del interior de Murcia.
Los próximos retos: del modelo piloto a la planificación metropolitana
El siguiente paso en la agenda murciana es el desarrollo del Plan Metropolitano de Murcia. Así lo señaló el propio López Abenza al referirse al trabajo realizado durante PROMOTER como una vía abierta hacia «futuros instrumentos de planificación». La escala metropolitana implica una coordinación más compleja, con más municipios y más intereses en juego.
A eso se añade la necesidad de coordinar los planes municipales de movilidad sostenible con la planificación regional y de avanzar en la descarbonización del transporte público. Tareas que requieren recursos, tiempo y voluntad política sostenida, sin excepción.
La búsqueda de nuevas oportunidades de financiación europea será determinante para mantener el impulso. El modelo que Murcia ha construido a través de PROMOTER cuenta ahora con una estructura institucional que puede servir de base. Lo que venga después dependerá de la capacidad de esa estructura para atraer recursos y traducirlos, una vez más, en mejoras reales para los 45 municipios que hoy, por primera vez, tienen un asiento formal en la mesa donde se decide cómo se mueve la región.
