Los centros de datos consumen mucho menos metal del que se creía, y eso es precisamente el problema
La imagen habitual es conocida: hileras de servidores, bastidores apilados, sistemas de refrigeración zumbando sin pausa. Cuando los analistas calculan cuántos metales consume un centro de datos, suelen mirar ahí. Un nuevo informe de Wood Mackenzie sugiere que ese enfoque captura solo una fracción menor de la historia real. La mayor parte de la demanda de metales no está dentro ...
