Edimburgo en verano: la ciudad que nadie espera encontrar cuando el sol ilumina sus calles medievales
Edimburgo es, para la mayoría, una ciudad de piedra oscura, niebla y frío persistente. Una capital construida, en apariencia, para el invierno. Pero algo cambia cuando llega el verano. Las terrazas se llenan, los parques no conocen el ocaso y los callejones medievales se convierten en escenarios improvisados. La ciudad que muchos asocian a la solemnidad y el recogimiento revela, ...
