Jonás Trueba rodó una película sin dinero, sin guion y sin certezas: trece años después, sigue siendo su obra más libre
En 2011, un grupo de amigos empezó a quedar para cenar en Lavapiés. A veces, al final de la noche, sacaban una cámara. Rodaban unos planos. No estaba del todo claro que aquello fuera a convertirse en una película. Trece años después, Los ilusos vuelve a las salas transformada. Lo que nació como un gesto casi inconsciente —sin dinero, sin ...
