Diego Guerrero lleva casi 12 años cocinando lo que nunca se ha contado antes, y su laboratorio de imposibles acaba de ganar un premio científico
En octubre de 2013, Diego Guerrero salió de El Club Allard sin saber si volvería a cocinar. Se fue con su familia, desconectó y, en dos semanas, recuperó el impulso. Lo que surgió después lo esbozó en una servilleta. En ese papel estaba el germen de DSTAgE: cocina a la vista, mesas sin mantel, otra forma de entender el lujo. ...
