Deportivo de La Coruña impone el control de cánticos y material en su grada más fiel, y la afición sale a la calle
Miles de deportivistas renovaron su abono en apenas 48 horas cuando el club anunció su regreso a Primera División después de ocho años. La ilusión era unánime. Pero los socios de Marathon Inferior, la grada donde se concentra la animación más intensa, recibieron unas condiciones radicalmente distintas al resto: renovación presencial obligatoria, prohibición de ceder el carné y, sobre todo, ...
