Yolanda dejó su carrera para cuidar a su marido enfermo: detrás de ella, cientos de miles de familias sostienen un sistema que se queda sin profesionales
De lunes a viernes, entre las once de la mañana y las dos y media de la tarde, Yolanda Delgado deja de ser las manos y la voz de su marido. Es el único intervalo en que una profesional entra en casa para atenderlo. El resto del día, las noches y todos los fines de semana vuelven a recaer sobre ...
