Antes del amanecer, los últimos pescadores a caballo de Bélgica se adentran en el mar del Norte para salvar una tradición de cinco siglos
Antes del amanecer, la playa de Oostduinkerke huele a sal y a mar frío. Las olas del mar del Norte rompen en la oscuridad mientras un pescador, en silencio, prepara a su caballo de tiro belga: ajusta el arnés, comprueba las cestas de mimbre, palpa el lomo del animal con la familiaridad de quien repite ese gesto desde hace años. ...
