Eric García lleva tres partidos de Mundial sin pisar el campo. Entrena, observa, espera. El central del FC Barcelona llegó a Estados Unidos con minutos en las piernas y la certeza de estar a punto, pero las decisiones de De la Fuente aún no le han dado su momento.
Lo llamativo es que García no parece consumido por la duda. Al contrario: habla de España con una convicción que pocos en su situación se permitirían expresar tan abiertamente.
Un Mundial visto desde el banquillo
Tres partidos. Cero minutos. García observa el torneo desde una posición que casi nadie querría ocupar, sobre todo después de una temporada con mucho protagonismo en el Barça.
No es la primera vez que le toca esperar. En Qatar 2022 tampoco sumó ni un minuto, y lo recuerda sin amargura: «Somos 26 jugadores de nivel altísimo, y suficiente tiene el míster con hacer el once con la calidad que hay.» Sin quejas, sin reproches. Esa frase lo resume todo.
Mantenerse a punto sin competir tiene su dificultad, y García no lo niega: «Viniendo de la temporada en el Barça, con muchos minutos, no es fácil.» Pero su objetivo no cambia. Ganar el título. Lo demás queda en segundo plano.
La convicción que no admite dudas: ‘Somos los mejores’
García no disimula su confianza en la selección. «Por talento, por equipo, somos los mejores», afirma. No como un deseo, sino como una lectura fría de la situación.
Sus argumentos son concretos: Rodri, Balón de Oro; Pedri, «uno de los mejores, por no decir el mejor»; Dani Olmo, Gavi, Zubimendi, Merino. Una nómina que, pronunciada en voz alta, cuesta rebatir. Y luego está Lamine Yamal, a quien señala como el jugador capaz de desequilibrar cualquier partido. «Nos va a ayudar a ganar», dice con total naturalidad.
España llega a la fase eliminatoria con margen de mejora. Para García, eso no es una señal de alarma sino exactamente lo contrario: el equipo todavía no ha mostrado su mejor versión, y lo mejor está por llegar.
Versatilidad como argumento: central, lateral o pivote
Cuando De la Fuente habló con García antes del torneo, el mensaje fue claro: puede aportar en distintas posiciones. En una fase eliminatoria con partidos cada tres o cuatro días, eso tiene un valor estratégico real.
Su posición natural es el centro de la defensa, pero en el Barça actuó con frecuencia como lateral derecho, una demarcación en la que desarrolló buena conexión con Lamine Yamal. «Me entiendo muy bien con Lamine en el lateral derecho», confirma. También apunta la posibilidad de actuar como pivote. Esa polivalencia lo convierte en una solución táctica con varios usos posibles cuando llegan las prórrogas o el cansancio pasa factura.
Austria, el próximo obstáculo: ‘Un rival trampa’
García no subestima a Austria. Los define sin rodeos como «un rival trampa«: tienen un entrenador que apuesta por la presión alta tras perder el balón, un estilo parecido al de Uruguay, el equipo que más complicó a España en la fase de grupos.
Ese tipo de rivales, sin embargo, tiene una contrapartida. «No se encierran tanto atrás», explica García, lo que genera espacios, favorece el juego de posesión español y da más libertad a los de arriba. Aun así, insiste en algo que repite con convicción: la calidad no basta si no se demuestra sobre el campo. Nadie regala nada en un Mundial.
El sello del Barça en la selección y la mirada al futuro
Ocho jugadores del FC Barcelona están en esta selección. Para García, el número habla por sí solo. «Habla del trabajo que se está haciendo», dice, y no lo ve como casualidad sino como el reflejo de un modelo que funciona.
Cuando surge el nombre de Cucurella, su excompañero que acaba de fichar por el Real Madrid, García responde con humor y sin rodeos: «Soy muy del Barça, demasiado.» Sobre Leo Messi, la respuesta es directa: «Es el mejor jugador que he visto nunca.» Y Julián Álvarez le merece un elogio igual de rotundo: «Un delantero muy completo, un crack mundial.»
García cierra con el mismo tono con el que ha respondido todo. Sin artificios. Cuando llegue su momento en este Mundial —y él cree que llegará— estará listo. «Estoy preparado para dar el máximo y cuando llega la oportunidad, no fallar.» Lo que queda por ver es si De la Fuente le da esa oportunidad antes de que el torneo termine.
