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Quince años proyectando las peores películas del mundo: CutreCon publica el libro que nadie esperaba y todos quieren leer

by David Pérez
15 de junio de 2026
in Sin categoría
Público entusiasta en un cine indie reaccionando con carcajadas a una película de serie B durante un evento de CutreCon

El público de CutreCon, fiel a su ritual de quince años, celebra con euforia colectiva la proyección de las peores películas del mundo en una sala abarrotada.

La sala huele a palomitas y a algo difícil de definir: expectación, quizás, o complicidad. En la pantalla ocurre algo terrible —efectos especiales imposibles, diálogos que desafían la lógica, actuaciones que rozan lo sobrenatural— y el público no huye. Grita, ríe, corea mantras en bloque. Nadie se avergüenza. Todos vuelven el año siguiente.

Eso es CutreCon, el festival internacional de cine trash que lleva quince años convirtiendo Madrid en la capital mundial del fracaso cinematográfico celebrado. Y ahora, para sorpresa de propios y extraños, ha publicado un libro.

Un festival construido sobre el fracaso ajeno

CutreCon lleva quince años trayendo a Madrid las peores películas de serie B del planeta. No hay fórmula secreta detrás de eso. Carlos Palencia, director del festival, lo reconoce sin rodeos: el crecimiento fue orgánico, sin plan maestro, edición tras edición, hasta que el festival fue encontrando su sitio, su público y una escala que le resulta natural.

La experiencia en sala es difícil de explicar a quien no la ha vivido. Tras una breve presentación arranca la película, y entonces ocurre algo: el público se transforma. Los gritos, las risas y los comentarios en voz alta no son interrupciones —son el espectáculo. Mantras como «cobarde» cuando alguien abandona la sala, «U-S-A» ante cualquier americanada de manual, o «esto es cine» cuando una escena alcanza cimas de cutrez sublime funcionan como liturgia compartida.

Hoy, con más de veinte películas por edición, secciones competitivas, retrospectivas y actividades paralelas, el festival ha alcanzado lo que Palencia llama «un formato muy equilibrado». Sin necesidad de crecer por crecer.

El libro que recopila lo mejor de lo peor

Para celebrar el aniversario, CutreCon ha publicado 15 años de CutreCon: 127 comedias involuntarias, disponible por 20 euros en su página web. El título lo dice casi todo.

La cifra 127 no es arbitraria ni exhaustiva. Palencia explica que convertir el libro en un inventario completo habría sido tentador, pero contraproducente: un catálogo total puede funcionar como archivo y aun así no contar lo verdaderamente importante, qué representa el festival y por qué engancha. La selección tiene criterio. Solo entran películas fallidas de verdad, no documentales sobre cine cutre ni comedias que imitan lo malo con plena conciencia.

El libro tiene dos tipos de lectores bien diferenciados. Los veteranos del festival encontrarán una memoria sentimental de barbaridades proyectadas a lo largo de los años, mientras que los recién llegados pueden usarlo como puerta de entrada al universo CutreCon. Cada película incluye cartel, ficha técnica y una reseña con el tono humorístico que caracteriza a CineCutre.com, la web con la que empezó todo.

Cómo se mide la calidad de lo malo: de una a cinco mierdas

El sistema de puntuación de CutreCon es tan sencillo como honesto: de una a cinco mierdas. A mayor número, mayor fue la diversión en sala. No hay otra métrica.

Detrás de esa escala hay quince años de observación sistemática. Palencia reconoce ser «bastante perfeccionista y bastante obsesivo» con esto: intenta estar presente en cada proyección para medir de primera mano cómo reacciona el público, cómo respira la sala, cómo suena el aplauso final. A la salida pregunta, hace pequeños sondeos.

No es un sistema científico, admite. Puede tener su parte de sesgo. Pero sirve para calibrar qué tipo de películas conectan y cuáles no, y esas anotaciones acumuladas durante quince años alimentaron directamente la selección del libro y afinan la programación futura.

La odisea de conseguir los derechos del cine más olvidado del mundo

Localizar los derechos de proyección de títulos descatalogados de países remotos es, según Palencia, «una labor ardua y compleja». Después de quince años, el festival ha tejido una red de contactos que permite acceder a títulos que al principio habrían parecido impensables.

Dos distribuidoras juegan un papel clave: Trashorama, especializada en cine asiático de serie B y Z en España, y las estadounidenses Vinegar Syndrome y Severin, muy volcadas en rescatar este tipo de cine. A veces son las propias distribuidoras quienes ofrecen títulos al festival.

Aun así, muchas películas se quedan fuera. Algunas porque los titulares de derechos son imposibles de localizar, otras porque piden precios desproporcionados sin conocer cómo funciona realmente el mercado de festivales. Y otras, sencillamente, porque sus responsables no quieren que sus obras se proyecten en un certamen de cine malo.

Dónde ver estas películas (si es que puedes encontrarlas)

El lector que termine el libro con ganas de ver algún título lo va a tener complicado. Palencia no endulza la respuesta: algunas de estas películas no están disponibles en ningún formato comercial.

Las opciones legítimas existen, aunque son limitadas. Cada vez más distribuidoras suben parte de sus catálogos a YouTube de forma oficial, donde pueden encontrarse bastantes títulos turcos o filipinos. El DVD y el Blu-ray son otra vía real, con muchas películas del libro disponibles en ediciones de culto muy cuidadas, algunas editadas por Trashorama. Archive.org también aparece como opción, aunque Palencia advierte que la presencia de un título ahí no garantiza que haya sido subido con autorización.

Lo que sí está confirmado es la próxima edición del festival: febrero de 2027, dedicada al subgénero de catástrofes. Terremotos, pandemias, plagas, bichos hartos del ser humano y postapocalipsis. El plato fuerte, que Palencia ofrece como exclusiva, es la proyección de Cyborg (1989), la de Jean-Claude Van Damme, en 4K y en su montaje cinematográfico original. Para quienes llevan quince años gritando en la oscuridad, eso suena a promesa.

Tags: cine cutrecomedia involuntariaCutreConfestival de cinehumorlibropeores películas
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