Sissi cruzaba el Danubio cada mañana hacia una ciudad que la hizo sentir libre por primera vez
Era una mañana de otoño en Budapest. La bruma se posaba sobre el Danubio cuando Sissi cruzaba el puente de las Cadenas junto a su dama de compañía húngara, Ida Ferenczy, rumbo a la iglesia de San Matías. Un ritual cotidiano que, sin embargo, tenía poco de ordinario. Para una emperatriz criada entre los bosques libres de Baviera y sometida ...
