Una noche de verano en Jerez, capital española de la gastronomía en 2026, y el vino sale por fin a la calle. No para servirse en una terraza, sino para convertirse en hilo conductor de un recorrido por la ciudad.
Sherryfest es la primera cata urbana de Jerez: una propuesta que no existía hasta ahora y que reúne en un mismo itinerario nocturno a cuatro bodegas históricas del Marco — Tío Pepe, Fundador, Lustau y Cayetano del Pino. La pregunta que plantea es sencilla y nueva a la vez: ¿qué significa descubrir una ciudad a través de sus vinos?
Una cita nueva en el calendario de Jerez
Sherryfest se presentó oficialmente ante el Ayuntamiento de Jerez, con representantes institucionales y de las bodegas participantes. La fecha elegida es el 21 de agosto de 2026, en horario de tarde y noche. El momento responde a una lógica clara: ese año Jerez ostenta el título de Capital Española de la Gastronomía, y la ciudad necesita iniciativas que estén a la altura.
El proyecto lo impulsa Winable, empresa jerezana fundada en 2019 y especializada en enoturismo, comunicación y creación de experiencias vinculadas al territorio. Su CEO, José Luis Baños, cofundador de Sherryfest junto a Arturo Hidalgo, define la propuesta con precisión: «ofrecer una nueva forma de vivir Jerez, recorriendo sus bodegas, brindando con los vinos del Marco, disfrutando de su gastronomía y sintiendo la ciudad desde dentro».
Cuatro bodegas, un solo recorrido
El itinerario conecta cuatro nombres con historia en el Marco: Tío Pepe, Fundador, Lustau y Cayetano del Pino. Cada parada tiene su propio horario, diseñado para distribuir el flujo de visitantes sin aglomeraciones.
En cada bodega, la entrada incluye dos copas de vino de las denominaciones de origen Vinos de Jerez y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, una tapa gourmet y una actuación musical en acústico. Al completar el recorrido, cada asistente habrá degustado ocho copas y cuatro tapas en cuatro espacios distintos. No es solo una suma cuantitativa: cada bodega aporta una personalidad diferente al conjunto.
Gastronomía con nombre propio
La gastronomía no funciona aquí como relleno entre copas. Es un eje central, y cada bodega lo expresa a su manera. Tío Pepe y Fundador ofrecerán catering propio; Cayetano del Pino contará con Áje Bar, presente también en la presentación oficial.
El caso más destacado es el de Lustau. La bodega ha incorporado a Eva Millán —subcampeona de la primera edición de MasterChef España— para diseñar su propuesta gastronómica. Su participación eleva el perfil culinario del evento y refuerza la conexión con el año gastronómico que vive la ciudad. En cada parada, la cocina tiene nombre propio.
Música y patrimonio como parte del vino
Cada bodega tendrá su propia actuación en directo, en formato acústico. Juan Cid actuará en Tío Pepe; David Frontado, en Fundador; José Carlos Escobar, en Lustau. En Cayetano del Pino, el cuadro flamenco de Alberto Franco cerrará el recorrido con una dimensión cultural que va bastante más allá del entretenimiento.
El flamenco en ese último espacio no es un elemento decorativo. Es una declaración sobre la identidad del Marco de Jerez: un territorio donde el vino, el cante y el patrimonio comparten raíces profundas. La música transforma cada parada en algo más que una cata y convierte el recorrido completo en una experiencia con capas sensoriales que se acumulan a lo largo de la noche.
Un proyecto con vocación de futuro
Sherryfest cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Jerez, la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz, además del apoyo del Consejo Regulador de Vinos de Jerez. Su presidente, César Saldaña, ha señalado que «el Marco es un destino líder por sus bodegas» y que propuestas como esta «ayudan a proyectar nuestros vinos y nuestro territorio».
Las entradas están disponibles en la web de Winable. Las primeras 200 tienen un precio promocional de 60 euros; a partir de ese cupo, el precio sube a 70 euros. El acceso anticipado premia a quienes lleguen primero y, de paso, establece el posicionamiento del evento: no es una propuesta de consumo masivo.
La intención de sus creadores es consolidar esta primera edición en Jerez y después expandir el formato a otras ciudades del Marco. Si la noche del 21 de agosto funciona, Sherryfest podría convertirse en una nueva forma de recorrer todo un territorio vinícola. Eso, por ahora, está por ver. Pero el calendario ya tiene una fecha marcada.
