En la Región de Murcia hay miles de viviendas en construcción que podrían estar listas para ser habitadas, pero que no pueden encenderse. No porque les falten ladrillos ni acabados, sino porque la red eléctrica no tiene capacidad para suministrarles luz.
Un estudio de BBVA Research cifra en 7.700 las viviendas nuevas afectadas por esta situación, la mayoría en el municipio de Murcia. Es la cara oculta de una saturación que avanza en silencio mientras las grúas siguen trabajando.
Un cuello de botella que paraliza la vivienda
El informe de BBVA Research señala una causa concreta: la falta de capacidad en las infraestructuras de transporte y distribución de energía. No es un problema de generación eléctrica, sino de cómo llega esa energía hasta los hogares. En ese tramo final, la red ya no tiene más margen.
El municipio de Murcia concentra el grueso del problema. Al menos 6.600 viviendas en construcción o planificadas no pueden conectarse a la red actual. Los desarrollos de Juan de Borbón y Espinardo, junto con pedanías como Corvera, Sangonera la Verde, El Palmar y La Alberca, están directamente comprometidos: zonas de alta demanda habitacional donde la actividad constructora no ha parado, pero la infraestructura energética se ha quedado atrás.
Un mapa desigual: dónde sobra capacidad y dónde falta
No toda la región está igual de saturada. San Javier suma otras 1.000 viviendas afectadas, incluidas las que se levantan en La Manga del Mar Menor. Cartagena, en cambio, tiene capacidad para 1.867 viviendas nuevas frente a las 1.000 proyectadas; Águilas y Mazarrón también pueden cubrir sus previsiones con la red disponible.
El contraste más llamativo aparece en municipios menos poblados. Yecla podría abastecer a 2.907 nuevas viviendas, y Fuente Álamo a más de 2.000, pero allí no está la demanda. El problema de fondo, según BBVA Research, es la desconexión entre dónde se construye y dónde hay energía disponible. Los proyectos residenciales más solicitados se concentran precisamente en las zonas con menos capacidad.
Una red al límite: los datos detrás del colapso
Las cifras que maneja el Gobierno regional son contundentes: el 85% de los nodos de la red eléctrica murciana están colapsados. Solo 25 de los 166 puntos existentes tienen potencia disponible, y en los nudos de distribución el 88% cuenta con menos de 1 MW libre, lo que BBVA Research califica de capacidad «relativamente limitada».
A esto se suma una presión creciente. La demanda eléctrica podría aumentar un 45% hasta 2030, y el sector residencial no competirá solo por esa energía: también lo harán el transporte, nuevas industrias y otras actividades de alto consumo. Ampliar la red no es una solución rápida; los grandes desarrollos urbanísticos pueden tardar entre cinco y ocho años en completar ese proceso, según el propio informe.
Las soluciones sobre la mesa: decretos, megavatios y generación distribuida
A finales de julio entró en vigor un real decreto que autoriza hasta 17.900 millones de euros adicionales para redes eléctricas hasta 2030. La norma reconoce además la vivienda como proyecto estratégico a la hora de asignar accesos a la red. Es un paso relevante, aunque sus efectos tardarán en materializarse.
Algunas medidas más inmediatas ya están dando resultados. La retirada de permisos a proyectos inactivos liberó 182 MW en dos nudos de la red regional, una cantidad que puede aliviar la situación a corto plazo. El catedrático Francisco Vera, de la Universidad Politécnica de Cartagena, defiende apostar por la generación distribuida para no depender de grandes líneas de transporte. El Gobierno regional, por su parte, reclama una inversión de 600 millones: 300 para distribución y otros 300 para transporte.
Coordinación o colapso: el reto de planificar juntos ciudad y energía
BBVA Research es explícito en su diagnóstico: los planes de ordenación urbana deben coordinarse con la planificación de las distribuidoras y de Red Eléctrica de España. Hoy esa coordinación no existe de forma sistemática. El resultado es visible: grúas trabajando en zonas sin capacidad eléctrica suficiente.
El Gobierno regional presentó en diciembre ocho alegaciones al borrador de planificación de la red de transporte, que suman más de 1.680 MW de potencia solicitada. El documento está en fase de evaluación ambiental estratégica, y las reuniones bilaterales con el Ministerio están previstas para septiembre.
Lo que ocurra en esas reuniones marcará en buena medida el ritmo al que se desbloqueará la situación. Si la planificación energética y la urbanística empiezan a avanzar de forma coordinada, las 7.700 viviendas paralizadas podrían ser el último gran síntoma de un problema que se corrige. Si no, la lista seguirá creciendo.
