Durante décadas, julio en Murcia fue sinónimo de calles vacías, calor sofocante y hoteles a medio gas: quien podía, se marchaba a la playa. Pero los datos de este verano han sorprendido al propio sector turístico.
La ocupación hotelera en la capital subió doce puntos respecto al año anterior, hasta el 73%. Cartagena alcanzó el 80% y Lorca igualó sus mejores registros históricos. La Costa Cálida apunta a rozar el 92% en agosto. ¿Qué ha cambiado en la Región de Murcia para que el verano cuente, por fin, otra historia?
Un julio que nadie esperaba tan bueno
Los números de julio han roto moldes en las tres grandes ciudades de la Región. Murcia capital cerró el mes con un 73% de ocupación hotelera, doce puntos por encima del año anterior. Cartagena llegó al 80%, seis puntos más que en julio de 2024. Lorca, por su parte, igualó sus mejores registros históricos con un 74%, una cifra que el sector lleva años persiguiendo sin conseguirla.
En la costa el comportamiento fue aún más sólido. Los hoteles de la Costa Cálida cerraron julio al 85%, con un pico del 88% en la segunda quincena, y los campings mantuvieron el 76% durante todo el mes. La portavoz del Gobierno regional, Marisa López Aragón, calificó estos datos de «excelentes» e «históricos».
Festivales y rodajes: la cultura como motor turístico urbano
¿Qué explica el despegue de Murcia capital? El Gobierno regional apunta directamente a la programación cultural estival impulsada por el Ayuntamiento y la Comunidad. Festivales musicales y rodajes cinematográficos —entre ellos La vida después, de Clara Santaolaya— atrajeron visitantes en pleno julio, cuando la ciudad solía quedarse sin pulso.
No es una apuesta casual. Responde a un esfuerzo deliberado por romper la estacionalidad y complementar el turismo de sol y playa con una oferta urbana capaz de generar pernoctaciones por sí sola. El contraste con la imagen tradicional de Murcia —esa ciudad que «se vacía» en verano— se ha convertido en el mejor argumento para seguir invirtiendo en esa dirección.
Agosto en el horizonte: previsiones que apuntan al techo
Si julio fue histórico, agosto promete ser el verdadero examen. Las estimaciones del sector sitúan la ocupación hotelera en la Costa Cálida en torno al 92%, con posibilidad de superar ese dato gracias a las reservas de última hora. Los alojamientos rurales prevén un 93%. Los campings, un 90%.
En los destinos urbanos las cifras esperadas son algo más moderadas, aunque igualmente significativas: Cartagena apunta al 75%, Lorca al 82% y Murcia capital al 65%. Este último dato queda por debajo de julio, pero sigue siendo relevante para una ciudad que históricamente ha visto agosto como su mes más flojo. El sector confía en que la tendencia positiva aguante durante toda la segunda mitad del verano.
Un nuevo comité para coordinar el turismo desde dentro
El mismo día en que se conocieron los datos de julio, el Consejo de Gobierno aprobó la creación del Comité Interdepartamental del Turismo. Su misión es coordinar las políticas de distintas áreas de la administración regional que afectan, directa o indirectamente, a la actividad turística.
La portavoz del Ejecutivo subrayó que el turismo tiene una «naturaleza transversal»: su desarrollo depende no solo de las competencias turísticas en sentido estricto, sino también de cultura, patrimonio histórico, movilidad, comercio y formación. El comité nace de uno de los compromisos del I Pacto por el Turismo de la Región de Murcia, con el objetivo declarado de avanzar hacia un modelo más competitivo, sostenible y preparado para los retos que vienen.
La Región mira hacia China en busca de nuevos viajeros
Mientras los hoteles se llenaban en julio, el Instituto de Turismo de la Región (Itrem) trabajaba en abrir mercados nuevos. Ese mismo mes organizó una sesión online con más de cincuenta agencias de viajes de Cantón, uno de los principales focos emisores de turistas del sur de China.
Se presentaron atractivos como el patrimonio cultural, la gastronomía, las floraciones y el turismo de bienestar: experiencias que el viajero chino valora especialmente. El director del Itrem señaló que ese mercado muestra un interés creciente por destinos españoles alternativos a los circuitos habituales, y que la Región reúne los atributos necesarios para posicionarse como una opción de calidad.
Lo que viene ahora es la prueba definitiva. Si agosto confirma las previsiones, la Región de Murcia habrá demostrado que su transformación turística no es un verano excepcional, sino el inicio de una tendencia con nombre, datos y estructura para sostenerse en el tiempo.
