Cada año, La Noche de la Energía convierte una velada de gala en algo más parecido a un diagnóstico. En su quinta edición, celebrada en la Fundación Canal de Madrid, volvieron a reunirse las empresas, instituciones y organismos que están redibujando el mapa energético de España.
Los proyectos reconocidos esta noche abarcan desde la descarbonización industrial hasta la digitalización de redes, el autoconsumo colectivo y el talento emergente. Juntos ofrecen una imagen más nítida que cualquier informe: la de una transición que avanza, aunque no siempre al mismo ritmo ni en los mismos frentes.
Una gala que toma el pulso a la energía española
La quinta edición tuvo como escenario la Fundación Canal de Madrid. La inauguración corrió a cargo de Scarlett Álvarez Uzcategui, Chief Stakeholder and Sustainability Officer de Zelestra, y de Cristina Aparicio, directora general de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid. Desde el primer momento, ambas intervenciones marcaron un tono preciso: reconocimiento al trabajo realizado y exigencia ante lo que queda por delante.
Las categorías premiadas cubrieron un espectro amplio —descarbonización, eficiencia energética, digitalización, movilidad sostenible, almacenamiento, biodiversidad, bioenergía y talento— y esa diversidad no es casual. Refleja la complejidad real de una transición que no ocurre en un único frente, sino en muchos a la vez, con ritmos distintos y protagonistas muy diferentes.
La ceremonia cerró con la intervención del secretario de Estado de Energía, Joan Groizard. Su presencia subrayó algo que los propios proyectos premiados ya dejaban claro: la transición energética española ha dejado de ser únicamente una promesa de política pública para convertirse en un conjunto creciente de soluciones concretas en marcha.
Descarbonización industrial: del petróleo a los combustibles del futuro
Varios proyectos industriales concentraron buena parte de la atención de la noche. El primero fue la segunda planta de combustibles renovables de Repsol en Puertollano, ganadora del premio a la Mejor Iniciativa Net Zero. Iniciada en 2023 y puesta en marcha este año, tiene una capacidad de 200.000 toneladas anuales y permitirá evitar 700.000 toneladas de CO₂ cada año.
La planta de biocombustibles de segunda generación de Moeve fue reconocida como Mejor Iniciativa para la Descarbonización del Transporte. Con 500.000 toneladas anuales de HVO y SAF, evitará tres millones de toneladas de CO₂ al año —equivalentes al 4% de las emisiones del transporte por carretera en España— y generará alrededor de 2.000 empleos.
El tercer proyecto destacado fue la planta química de Acideka en Lantarón, premiada en la categoría de Descarbonización Industrial. Es la primera instalación capaz de descarbonizar el 100% de su producción de calor industrial mediante renovables y almacenamiento térmico, sustituyendo calderas de combustibles fósiles por energía fotovoltaica de autoconsumo. Los tres casos apuntan en la misma dirección: la industria pesada española está encontrando rutas concretas y ya operativas para abandonar los combustibles fósiles.
Almacenamiento y digitalización: la infraestructura invisible de la transición
Detrás de cada kilovatio renovable hay sistemas que lo almacenan, gestionan y distribuyen. Esa infraestructura menos visible también tuvo protagonismo. El premio a la Mejor Iniciativa de Almacenamiento fue para Salto de Chira, una central hidroeléctrica de bombeo reversible con 200 MW de turbinación, 220 MW de bombeo y 3,6 GWh de capacidad, que cubre más de un tercio de la demanda punta de Gran Canaria y ahorra unos 122 millones de euros anuales en costes de generación.
En digitalización, Naturgy recibió el reconocimiento por su Centro de Control Remoto de Ciclos Combinados: desde ese sistema se operan 17 centrales, 7,4 GW de potencia y una producción estimada de 15 TWh anuales, equivalente al consumo de más de 4,5 millones de hogares.
MONEFLEX, la plataforma de CIRCE basada en inteligencia artificial y gemelos digitales, permite flexibilizar hasta el 40% del consumo de frío industrial. eRoots Analytics, elegida Mejor Startup, ofrece el primer mapa eléctrico vivo de la Península Ibérica mediante geointeligencia. Herramientas distintas, un objetivo compartido: hacer el sistema más inteligente y eficiente.
Movilidad y autoconsumo: la transición llega a las ciudades y los barrios
La transición energética también se mide en autobuses, vecinos y trayectos compartidos. La EMT Madrid recibió el premio a la Mejor Iniciativa Pública Energética por desplegar más de 450 autobuses eléctricos en 45 líneas completamente electrificadas, consolidando una de las mayores plataformas de movilidad eléctrica urbana de Europa.
TRIBBU, la plataforma de carpooling premiada en movilidad sostenible, fue un paso más allá: integró los desplazamientos compartidos en el sistema de Certificados de Ahorro Energético, convirtiendo cada viaje compartido en ahorro certificado y monetizable. En autoconsumo colectivo, Barrios Solares de Visalia Energía suma ya 458 barrios solares, 47 MWp instalados y 161 GWh de producción anual. Estos proyectos demuestran que la transición ya no es patrimonio exclusivo de grandes plantas o grandes compañías. Ocurre también en el barrio de al lado.
Talento, bioenergía y proyección internacional
La dimensión humana de la transición también tuvo su espacio. ORE4CITIZENS, alianza entre universidades, centros de investigación y empresas, ha involucrado a más de 18.000 personas —especialmente estudiantes— en el ámbito de las energías renovables marinas. El talento, como recordó el premio, es también infraestructura.
En bioenergía, Cobirgy, promovida por Copenhagen Infrastructure Partners, producirá 230 GWh anuales de gas natural renovable y cuenta con la adhesión de más de 350 ganaderos locales. El proyecto CHEERS de Genia Bioenergy, validado en instalaciones de Mahou San Miguel, desarrolló cinco nuevas cadenas de valor biotecnológicas con una reducción mínima del 45% de huella de carbono. Dos apuestas distintas por convertir residuos y biomasa en energía con impacto medible.
La proyección internacional llegó de la mano de Acciona. Su Automatismo de Control de Transferencias en Chile integrará 239 GWh adicionales de energía eólica en la red chilena y evitará hasta 57.000 toneladas de CO₂, una señal de que la innovación energética española tiene ya alcance global.
Lo que viene ahora es seguir. La próxima edición de La Noche de la Energía recogerá proyectos que hoy todavía están en construcción, en prueba piloto o en una hoja de cálculo. La velocidad a la que esos proyectos maduren determinará si España mantiene el ritmo que esta quinta edición ha dejado como referencia.
